Rompiendo Las Barreras Del Pasado

Rompiendo Las Barreras Del Pasado

oscarosorio2 Crónicas 20.1-30

Barrera: obstáculo que impide o dificulta la realización de una determinada tarea, actividad, o accesibilidad.

 

Josafat era el rey de Judá.

Durante el tiempo de su reinado, su nación enfrentó una invasión de un ejército aliado formado por tres naciones importantes: los Moabitas, los Amonitas y los Edomitas.

Las tres naciones mencionadas aquí eran antiguos enemigos del pueblo de Israel que vivían al otro lado del río Jordán y siempre habían mostrado una actitud muy agresiva, como lo hicieron en esta ocasión.

 

Josafat decidió acudir a Dios en busca de ayuda

Este ataque contra el pueblo de Dios se asemeja a los ataques que experimentamos en nuestras vidas.

Cuando nuestro mundo se nos viene abajo, y que todos tendremos que enfrentar, como la separación de nuestros padres, la muerte de un amigo, o un familiar, perder el trabajo, algún accidente… y es en ese instante que se colapsa todo.

Siempre habrá problemas en nuestras vidas… y no tenemos que salir a buscarlos; al contrario ellos vienen solos.

Muchos caminamos por esta vida creyendo que tenemos todo bajo control.

Vivimos con una actitud de excesiva confianza, dando por hecho que las cosas siempre van a estar bien.

Esto nos puede conducir a nuestro mayor fracaso, dejar de depender del cuidado y de la misericordia de Dios.

 

Josafat tuvo temor

Muchas circunstancias en nuestras vidas nos producen temor.

Circunstancias que se transforman en barreras que nos impiden realizar la tarea a la que fuimos llamados.

Pero vemos en Josafat algo diferente: en el momento crítico de la prueba, una respuesta espiritual: humilló su rostro para buscar a Jehová… se reunieron para pedir socorro a Jehová…

Lo que hace la diferencia entre un creyente victorioso y un cristiano temeroso es la reacción ante las dificultades que enfrenta.

Josafat tuvo miedo, pero no se dejó vencer por su miedo.

Buscó a Dios inmediatamente.

Josafat tuvo la oración que muchas veces nosotros olvidamos hacer, y no se avergonzó en humillarse ante Dios frente a su pueblo.

A algunos les da vergüenza orar fuera de casa.

Josafat reconoce que Dios como soberano, tenía todo bajo control.

 

Y confía en Él

Una de las frases más repetidas de la Biblia es ésta: “y Dios dijo“.

Tenemos a un Dios, y creemos en un Dios que no es mudo, y en este caso no fue la excepción, por lo tanto Dios respondió.

En esta ocasión usó a un hombre para comunicar su respuesta.

De hecho, esta respuesta es insospechada y de mucho ánimo (v. 15): “Y dijo Dios” – que el ejército invasor se estaba metiendo con él…

Es como si Dios les estuviera diciendo “Antes de tocar a mi hijo vas a tener que vértelas primero conmigo”.

Y también nos asegura un final feliz (v. 17): les estaba diciendo que esta pelea era de mero trámite.

La victoria estaba asegurada.

Jesús dijo: confíen, yo he vencido al mundo.

 

La fe es determinante.

Después de esta poderosa oración la respuesta de Dios es inmediata… a Josafat y el pueblo de Dios sólo le restaba una cosa: actuar, y eso fue exactamente lo que hicieron.

Y de igual manera nosotros también debemos: Adorar a Dios (v. 18 y 19)

Actuar con firmeza y determinación (v. 20)

Somos llamados actuar en fe, sin fe es imposible agradar a Dios.

Para agradar debo obedecer.

Y toda acción tiene su merecida reacción (v. 23-24)

Hoy al igual que en esta historia muchas veces el miedo a la inseguridad nos puede atar o llevar todo a los pies del Señor, nos puede destruir y endurecer nuestro corazón, o fortalecer y llevarnos a los pies del maravillosos Señor, y de esto depende la historia de nuestras vidas.

Si permito que las barreras de miedo me alejen de Dios o me transporten y depositen como Josafat a sus pies.

Aquel que pudo ser un día trágico, por la obediencia del Rey y del pueblo se cambió en un día memorable, maravilloso al que recordarían por siempre.

Ésta que podía ser una tragedia nacional inminente, se transformó en victoria sin tener que levantar las armas….

Dios toma las circunstancias más traumáticas y trágicas y las transforma en un auténtico triunfo, cuando puedes creer.

 

“Para el que cree, todo es posible”. Marcos 9; 23 (NVI).

Esta puede ser nuestra experiencia, si actuamos de acuerdo con los principios que encontramos en el pasaje.

Reconocer nuestra propia impotencia y buscar ayuda en el Señor, debemos tener memoria de lo que Dios hizo y hace… y confiar en lo que ha prometido, »

¡Dios no es como nosotros!

No dice mentira alguna ni cambia de parecer.

Dios cumple lo que promete. Números 23:19 (NVI)

Y como en su amor Dios siempre nos da más ese plus extra, los judíos regresaron con mucho más de lo que llevaban:

(v. 25):  Entonces Josafat y su gente fueron para apoderarse del botín, y entre los cadáveres encontraron muchas riquezas, vestidos y joyas preciosas.

Cada uno se apoderó de todo lo que quiso, hasta más no poder.

Era tanto el botín, que tardaron tres días en recogerlo.

El rey y el pueblo pidieron protección y no solo recibieron lo que pidieron sino que además muchas riquezas.

Vivimos momentos muy difíciles a nivel mundial en cuanto a seguridad, si clamamos el será nuestro escudo y aunque en lo económico nuestro país atraviesa un momento muy difícil, Dios cuida de los suyos.

¿Puedes creer esto?

Nos imponemos barreras que son difíciles de superar.

Creemos que no podemos llegar a lograr algo porque nadie lo ha logrado en el pasado, porque alguien nos dijo que no podríamos, o porque lo hemos intentando algunas veces y hemos fracasado.

Nos convencemos de que nunca vamos a poder lograrlo y lo convertimos en una “barrera infranqueable”

barreras

Romanos 12.2:  “Cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir…”

Estamos próximos a Los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde se esperan más de 10500 atletas.

Por muchos años se creyó que era humanamente imposible, correr una milla en menos de 4 minutos.

Los doctores y científicos de la década del 40 realizaron todo tipo de estudios, e incluso mencionaban que nuestro cuerpo, corazón y pulmones no lo podrían lograr, y desarrollaron todo tipos de teorías acerca de la imposibilidad de superar esa barrera, y por años ellos tuvieron razón nadie lo hizo.

Pero un día llegó un joven que no creía en las opiniones de los expertos.

Su nombre: Roger Bannister, quien después de haber fracasado en los Olímpicos de 1952 y no haber obtenido ninguna medalla, se negó a que lo negativo creara una fortaleza en su mente y que esa fortaleza fuera la barrera que le impidiera su sueño más preciado.

Mantuvo constantes visualizaciones de la carrera.

Se imaginaba llegando a la meta en menos de 4 minutos.

Ésto, más su pasión por lograrlo, hizo que en su mente lo viera como un evento que podría llevarse a cabo en la realidad.

Y fue así, como el 6 de mayo de 1954, Roger logró romper el récord mundial de correr una milla en menos de 4 minutos, en Oxford, Inglaterra.

La carrera fue transmitida en directo por la BBC.

Ese día Roger logró un tiempo de 3 minutos y 59.4 segundos.

Lo interesante es que una vez se logró el nuevo record mundial y se rompió la barrera de los 4 minutos, y todo lo que se decía y creía hasta ese entonces, John Landy volvió a lograrlo solo 4 meses después de Roger.

Y otros 37 corredores también lo lograron dentro de un periodo de un año, y en menos de 10 años más de 336 atletas también lo lograron…

Cuando Roger lo logró otros atletas tuvieron la certeza que también podrían y así ocurrió.

La meta de hacer una milla en menos de 4 minutos rompió una barrera, que más que física era sicológica.

Rompe hoy mismo tus barreras que te impiden llegar a tus metas.

No dudes, y aunque temas, busca a Dios, pide con fé, reconocelo como el autor y consumador.

Dios te bendiga.

Pastor Oscar Osorio

Habilidades

Publicado el

25 junio, 2016

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