Presbiterio de Nélida Zonino: ¿Mujeres Pastoras?

Presbiterio de Nélida Zonino: ¿Mujeres Pastoras?

El pasado 17 de Noviembre de 2016, en las instalaciones de la Iglesia Bautista Del Encuentro (ex-Pueblo Nuevo), en Godoy Cruz, Mendoza, se constituyó el Presbiterio de Pastores Bautistas de Mendoza ante el pedido de la Iglesia.

Su misión era evaluar el testimonio y ministerio de Nélida Zonino, con el objetivo de sugerir (o no) su ordenación al Ministerio Pastoral.

Estuvieron presentes los Pastores Rubén Fontao, Juan Pablo Rodríguez, Armando Zavala, Oscar Osorio y Roberto Grauvilardell.

Uno de los primeros temas que el Presbiterio trató, antes del procedimiento de evaluación concreta, fue la pertinencia de la ordenación de mujeres al ministerio pastoral entre los bautistas de argentina, y cómo la Iglesia Bautista Argentina, y en especial las Iglesias Bautistas de Mendoza han procedido en el pasado.

Al respecto se comentó que indudablemente la ordenación de mujeres aún sigue siendo motivo de debate y de toma de posición.

Tanto quienes adhieren a esta práctica y la defienden, como aquellos que opinan que la mujer tiene otras tareas que hacer dentro del sistema de oficios de una iglesia cristiana, utilizan fuerte y sólido fundamento bíblico.

Ambos grupos creen que tienen la razón, aunque el punto de razón esté ubicado entre otras cosas, en la manera de entender e interpretar ese fundamento bíblico, y de aplicarlo a la sociedad en la que vivimos hoy, de manera pertinente.

Desde sus comienzos, la comunión de los santos que llamamos Iglesia ha tenido que hacer frente a dificultades similares.

Los primeros problemas aparecieron cuando se vieron en la necesidad de enfrentar las costumbres judías, en especial las relacionadas con la Ley del Antiguo Testamento, y las costumbres romanas.

Y ni entonces ni ahora, podemos separarnos totalmente de nuestro trasfondo, el cual permea y condiciona nuestro enfoque de la Biblia, por muy objetivo que creamos que sea.

Más allá de los sentimientos asociados al hecho de que las mujeres sean ordenadas o no al ministerio, las estadísticas a nivel mundial muestran que el número de mujeres que son ordenadas al ministerio y se transforman en pastoras de sus iglesias, está creciendo.

Es bien cierto que la Iglesia Evangélica Libre, la Iglesia del Nazareno, la Metodista Wesleyana y varios grupos pentecostales han comenzado a ordenar mujeres al ministerio al finalizar el siglo 20.

Pero también lo es el que varias denominaciones, entre ellos los Bautistas Americanos, ordenaban mujeres en el siglo 19, según consta en registros bibliográficos.

Entre los Bautistas reconocemos que la aceleración vendría en la mitad del siglo 20, más precisamente en la década del 1960, aunque sólo el 8% de los ministros en Latinoamérica hoy sean mujeres.

La tradición del ministro varón aún está muy arraigada y la idea de tener a una mujer como pastora es todavía tan insólita, que muchas iglesias ni siquiera se plantean la posibilidad.

Hay congregaciones que no quieren cambiar su postura por miedo a la pérdida de membresía o de ingresos, a la desaprobación de la comunidad, o a las dudas de si una mujer será una líder eficaz o podrá tomar decisiones difíciles, cuando se supone que las mujeres son tiernas, sensibles y bondadosas.

Sin importar las razones, esto representa una preocupación para aquellas mujeres que se sienten llamadas al ministerio, pero que no han podido encontrar un puesto profesional en ese espacio.

Esto a pesar de que el número de mujeres que busca un lugar profesional como pastora muestra un incremento de mujeres seminaristas, aun cuando no todas las mujeres seminaristas buscan tal puesto, al igual que ocurre con los seminaristas varones.

¿Cuánto tiempo seguirán las cosas así, sin espacios de debate sobre el rol de la mujer en la iglesia, y la jerarquización en relación a los hombres, todo dentro del tema del pastorado de hombres y mujeres que puedan conducir iglesias?

Y si el debate se abre más seriamente, ¿durante cuánto tiempo seguiremos debatiendo, como lo hicieron los miembros de la Iglesia Primitiva, acerca de permitir que el trasfondo cultural y la cosmovisión bíblica se afecten mutuamente, de manera que la visión bíblica finalmente cumpla el propósito redentor del Padre?

Porque es cierto que la mujer hoy asume en la sociedad roles directivos en empresas y organizaciones de todo tipo, y la Iglesia, de manera más conservadora, aún no ha permitido el impacto global de tal costumbre.

Aunque también es cierto que hay pasajes bíblicos que advierten sobre las normas y prácticas que cualquier iglesia y cualquier cristiano deseoso de agradar a Dios debe seguir.

La respuesta es una incógnita, quizá los cambios lleguen en nuestra generación, quizá no.

Lo que sí sabemos es que el cambio llegará, pues la Iglesia, como toda institución, ha cambiado en el pasado y continuará cambiando en el futuro.

El cambio llegará lentamente, y también trabajosamente, y deseamos que todas las opciones sean consideradas para que el cambio no nos fosilice e inmovilice, sino que por el contrario, nos libere y capacite para lograr el objetivo de alcanzar con el mensaje bíblico a toda criatura.

En el caso de la Iglesia Del Encuentro, de Godoy Cruz, Mendoza, hay un fuerte sentimiento manifestando que Nélida Zonino es su pastora.

Y el Presbiterio de Pastores de Mendoza, al evaluar el testimonio y las herramientas teológicas, éticas y eclesiásticas que Nélida Zonino posee, determinó en aquella ocasión que la Iglesia puede avanzar hacia su ordenación como Pastora oficial de esa congregación.

Frente a las luchas y momentos críticos que la Iglesia Bautista Del Encuentro tuvo que enfrentar, se destacó el espíritu de servicio y la actitud pastoral íntegra de Nélida Zonino.

Al finalizar el acto del Presbiterio, se celebró que en Mendoza se estén dando los pasos para normalizar y regularizar la situación de todos los pastores de la zona, de modo de tener un doble reconocimiento:

No solo el reconocimiento testimonial de sus propias Iglesias, sino también el reconocimiento teológico y profesional del ministerio Pastoral de Mendoza, siendo ambos reconocimientos en extremo necesarios.

Saludamos a Nélida Zonino en esta ocasión y desde este espacio, le deseamos éxito en su desarrollo profesional como Pastora de la Iglesia Bautista de Pueblo Nuevo, en Mendoza.

Por favor, deja tu saludo a la Pastora Nélida Zonino, o tu comentario al respecto de esta nota.

 

 

Pastor Roberto Grauvilardell

Secretario del Presbiterio

Habilidades

Publicado el

4 abril, 2017

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