PENTECOSTES: Espíritu, Iglesias Cansadas Y Cristianos Desalentados

PENTECOSTES: Espíritu, Iglesias Cansadas Y Cristianos Desalentados

El hombre tiene dos grandes necesidades espirituales: una es la necesidad de perdón; la otra es la necesidad de bondad.

Consciente o inconscientemente su ser interior ansía las dos.

Hay ocasiones en que el hombre clama por ambas cosas aun cuando en su inquietud, confusión, soledad, temor y presiones a las que esté sometido no sepa con precisión por qué cosas clama.

Dios escuchó ese primer grito en demanda de ayuda, ese clamor pidiendo perdón, y su respuesta fue el Calvario.

Dios envió a este mundo a su único Hijo, para morir por nuestros pecados y lograr nuestro perdón.

Y eso, para nosotros, es un don, el don divino de la salvación.

Y este don es un legado permanente para todo aquel que admita, con sinceridad de corazón, haber errado el blanco y pecado.

Es para todo aquel que recurre a Dios y acepta su don recibiendo a Jesucristo como su Señor y Salvador.

Pablo lo llama el don “inefable” de Dios (2 Corintios 9.15).

Pero Dios también escuchó nuestro segundo clamor, el clamor que pide bondad, y su respuesta fue Pentecostés.

Dios no quiere que nos alleguemos a Cristo por fe, y luego vivamos una vida de derrota, desaliento y disensiones.

Todo lo contrario, quiere cumplir “todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros” (2 Tesalonicenses 1.11, 12).

Y al gran don de perdón Dios agrega también el gran don del Espíritu Santo.

Él es la fuente de poder que posibilita nuestra liberación de la miserable debilidad que nos tiene atrapados.

Nos da el poder y la capacidad para ser verdaderamente buenos.

Si hemos de vivir una vida sana y limpia en nuestro mundo moderno, y si hemos de vivir como hombres y mujeres una vida victoriosa, hemos de necesitar este doble don que Dios nos ofrece: primero, la obra del Hijo de Dios por nosotros; segundo, la obra del Espíritu de Dios en nosotros.

De esta manera Dios responde a los dos grandes clamores de la humanidad: el clamor por el perdón y el clamor por la bondad.

Un amigo lo expresó de la siguiente manera: “Necesito a Jesucristo para mi vida eterna y al Espíritu Santo de Dios para mi vida interna”.

Si creemos en Jesucristo, contamos con un poder que puede cambiar nuestras vidas en áreas tan íntimas como nuestro matrimonio, nuestras relaciones familiares y todo otro tipo de relación.

Además, Dios nos ofrece un poder que puede cambiar a una iglesia cansada en un cuerpo vital en pleno crecimiento, un poder que puede revitalizar la cristiandad.

Desgraciadamente, este poder ha sido ignorado, mal interpretado y mal utilizado.

Por nuestra ignorancia hemos anulado el poder del Espíritu Santo.

Se han escrito muchos libros cuyo tema es, justamente, este poder, y muchas oraciones se han elevado rogando adquirir dicho poder.

Infinidad de cristianos quisieran poseerlo pero no están seguros de lo que es.

Cuando el mundo mira a los cristianos, se le forma un clisé mental en la pantalla de su imaginación: ve al creyente como un cuellierguido de gesto adusto, carente de sentido del humor; como un individuo que, incapaz de valerse por sí mismo, usa “a Dios como muleta”; como una persona que dejó su cerebro en el Jardín de Infantes.

Si esta fría imagen estereotipada se aplica a cualquier de nosotros o a la iglesia, es entonces obligación ineludible saber algo sobre el emocionante y revolucionario poder asequible exclusivamente a los creyentes cristianos.

Nadie lo puede comprar, ni reclamarlo, ni usarlo sin conocer previamente la fuente de la cual surge.

El Espíritu Santo es una Persona, la Persona que Cristo prometió envía r a la tierra en su lugar.

Es la Persona que Cristo utilizó para cambiar la naturaleza humana.

Es la Persona que puede otorgarnos poderes sobrenaturales para enfrentar cualquier crisis.

Es la Persona que nos permite experimentar su poder en nuestras vidas día tras día.

 

Billy Graham

English: Franklin and Billy Graham, in Clevela...

Franklin y Billy Graham, en Cleveland, en el Stadium, de Cleveland, Ohio, en Junio de 1994 (Crédito: Wikipedia)

 

Habilidades

Publicado el

10 mayo, 2017

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