LA HISTORIA DE LA IGLESIA
DEL NUEVO TESTAMENTO

LA EDAD MEDIA (467-1453 D.C.)

Cronología
El siglo V
El siglo VI
El siglo VII
El siglo VIII
El siglo XIX
El siglo X
El siglo XI
El siglo XII
El siglo XIII
El siglo XIV
El siglo XV
Las tendencias prominentes de la iglesia estatal
Los grupos neotestamentarios de este periodo
Los Paulicianos
Los Valdenses
Los Bogomili
Los Albigenses
Los Paterines
El cristianismo britanico medieval
Los Lolardos y los Wycliffitas
La hermandad Bohemiana y los Husitas
Sumario

 

La era que comprende la Edad Media varía de acuerdo al punto de vista del historiador. La aproximación más inclusiva y consistente es desde la caída de Roma (476) hasta la caída de Constantinopla (1453). Estos dos ejes temporales resultaron en grandes y significativos cambios en el cristianismo y la historia de la civilización occidental. El cambio de la capital hacia el Este y la caída de Roma prepararon el camino para el surgimiento y el poder de la Roma eclesiástica. Su poder y gloria se centraron en la autoridad papal, y llegarían a su culminación cuando el Papa coronó a los reyes del "Sagrado Imperio Romano". La decadencia de la civilización occidental y la época de la superstición e ignorancia dejó a la Iglesia de Roma como el único factor de unión con el Oeste, el único poder coherente en medio del aislamiento feudal. Las Cruzadas fomentaron un nacionalismo incipiente y una sed de conocimiento que resultó en el establecimiento del sistema universitario, un sistema que era gobernado por la Roma eclesiástica. La era del Renacimiento llegó a su máximo florecimiento en el tiempo de la caída de Constantinopla. Tanto el humanismo del Renacimiento (con su literatura griega) y el Racionalismo del Escolasticismo (con su filosofía y lógica griega) habían preparado la mente de los pensadores y eruditos para recibir la enseñanza de los eruditos bizantinos (y la literatura griega) quienes huían del Este. Estos factores se dirigieron a un solo punto, traer el testamento griego al frente del estudio occidental, y así prepararon el camino para la Reforma Protestante.

Durante este largo y obscuro tiempo, los cristianos e iglesias neotestamentarios continuaban existiendo, perseguidos tanto por el "Sagrado Imperio Romano" como por el Imperio Bizantino. Los adherentes al cristianismo primitivo en la Edad Media no fueron una sociedad pequeña o insignificante, sino se contaban por miles y en un tiempo fueron asesinados en igual número. Un "rastro de sangre" marcó la verdad del cristianismo neotestamentario a través de la historia medieval.

LA CRONOLOGÍA

EL SIGLO QUINTO

476 D.C. La caída de Roma
483 La Iglesia Nestoriana rompe con el cristianismo ortodoxo
493 Los Ostrogodos conquistan Italia: su líder Teodorico es hecho rey
(Los grupos prominentes neotestamentarios: Montañistas, Novacianos y Donatistas).

EL SIGLO SEXTO

527-565 El reinado de Justiniano I (Bizantino), quien libró a Italia de los Ostrogodos y
restableció el poder papal sacándolo de las manos de ellos
529 Se funda la Orden de San Benedicto
533 La caída del Imperio Vándalo
554 La caída del Imperio Ostrogodo en Italia
570 El nacimiento de Mahoma
590-604 Gregorio I (Gregorio el Grande), obispo de Roma
596 Agustín es comisionado como misionero de los británicos (y subsecuentemente como Arzobispo) por Gregorio I
579 Austín entró en Bretaña y trató de "evangelizar" y dominar a los cristianos primitivos (Los grupos prominentes neotestamentarios: Montañistas, Novacianos, Donatistas).

EL SIGLO SÉPTIMO

632 La muerte de Mahoma (570-632)
635 La guerra islámica de conquista comenzó a esparcirse en Siria, Persia, Egipto y a
través de África del Norte
664 El Sínodo de Whitby en Bretaña
665 La flota bizantina se rindió a las fuerzas islámicas
668-685 La persecución de los Paulicianos
(Los grupos prominentes neotestamentarios: Montañistas, Novacianos, Donatistas, Vaudois, Paulicianos, Valdenses)

EL SIGLO OCTAVO

  711 Los musulmanes invaden y conquistan a España 732 Carlos Martel derrotó a las fuerzas musulmanas en Tours
751 Pepin I coronado rey de los Francos por el papa Bonifacio, el primer rey que fue coronado en esta forma; el papado ascendió a la altura de su poder y así continuó casi sin interrupción durante los siguientes cuatro siglos 787 Los Daneses atacan Inglaterra 795 Los Daneses atacan Irlanda (Los grupos prominentes neotestamentarios: Montañistas, Novacianos, Paulicianos, Vaudois, Valdenses, Valdeci).

EL SIGLO NOVENO

800 Carlomagno coronado por el papa León II como rey del "Sagrado Imperio Romano"; Carlomagno fue un militar líder político destacado y muy educado; estableció escuelas y ejerció más influencia en la Iglesia Romana que cualquier otro emperador desde Constantino
817 La muerte de Carlomagno
817 La reforma del Monasticismo y sus ordenes; varias reformas durante esta era
829 Egbert llega a ser el primer rey de Inglaterra
842 La Emperatriz Bizantina Teodora comenzó la persecución de los Paulicianos
843 Ludwig llega a ser el primer rey de Alemania; muerte de Luis el Piadoso rey de los Francos, y destrucción del Imperio Franco
848 El Sínodo de Mainz en contra de los Gottschalk (La controversia acerca de la predestinación)
850-859 Persecuciones en contra de cristianos en España
871 Alfredo el Grande rey de Inglaterra; Basil el Macedonio quebrantó el poder Pauliciano; muchos se dispersaron en Siria y Palestina (Los grupos neotestamentarios: Paulicianos, Vaudios, Valdenses, Valdeci).

EL SIGLO X

962 Otto I coronado rey de Alemania y emperador del "Sagrado Imperio Romano"
963 Otto I destituyó al papa Juan XII
970 Migración de Paulicianos hacia Tracia
988 Vladmir "cristianiza" a Rusia (Durante estos siglos, con la caída del Imperio Franco, el feudalismo llegó a ser la inclinación predominante en Europa y continuó así hasta las Cruzadas.)
(Los grupos predominantes neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Bogomili, Albigenses, Paterines).

EL SIGLO XI

1000 Leif Ericson descubrió a "Finlandia" (América)
1054 El Gran Cisma; La iglesia del Oeste (Romana), y la iglesia del Este (Griega o Bizantina) se excomulgaron mutuamente
1066 La Conquista Normandia de Inglaterra
1071 El avivamiento del Islam bajo Seljuk de Turquía
1083-1109 Auselm Arzobispo de Canterbury
1095 El papa Urbano II hace un llamado para la primera Cruzada
1096 La primera Cruzada
1099 Conquista de Jerusalén por los cruzados
(Este siglo fue testigo de muchos grandes cambios incluyendo el cisma entre el Este y el Oeste, la cima del poder papal en muchas regiones, la influencia renovada del Islam, la primera Cruzada y el surgimiento el Escolasticismo. El Escolasticismo fue una racionalización de la teología, una sujeción de la verdad bíblica a la filosofía usando la lógica de Aristóteles. La razón fue puesta encima de la fe.)
(Los grupos prominentes neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Bogomili, Albigenses, Paterines)

EL SIGLO XII

1118 Basil, un líder de los Bogomili fue martirizado
1126 Pedro de Bruis fue quemado
1147 Segunda Cruzada
1149 Enrique de Lausanne murió
1155 Amoldo de Brecia martirizado
1170 Pedro Valdo y los "Pobres de Lyons"
1180 Los Albigenses son perseguidos por el cardenal Enrique
1187 La controversia de los Albigenses; Saladin, Sultán de Egipto conquistó Jerusalén 1189 La tercera Cruzada
1199 El Kulin Ban (rey de Basnian) llega a ser un Bogomili
(Este siglo fue testigo del surgimiento de las universidades en Europa. Todas las materias fueron enseñadas, pero la teología fue la predominante, puesto que las universidades fueron formadas principalmente para capacitar a los sacerdotes)
(Los grupos neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Albigenses, Bogomili, Paterines, Petrobrusianos, Henricianos y Arnoldistas)

EL SIGLO XIII

1202 Cuarta Cruzada en contra del Imperio del Este 1204 Constantinopla capturada por las fuerzas del Oeste 1209-1229 La Cruzada en contra de los Albigenses 1209 Se funda la Universidad de Cambridge 1212 La Cruzada de los niños
1215 Se firma la Carta Magna
1216 La Orden de los Dominicos
1217 La cuarta Cruzada
1220 La Cruzada y la Inquisición en contra de los Paterines
1223 La Orden de los Franciscanos
1226 La muerte de Francisco de Asis (1182-1226)
1227 El establecimiento de la Inquisición
1228 La quinta Cruzada
1237 Los Mongoles invaden Rusia
1248 La sexta Cruzada
1261 Los Griegos recuperan Constantinopla de las fuerzas latinas
1270 La séptima Cruzada
1271-1295 Los viajes de Marco Polo
1274 La muerte de Tomás de Aquino (1225-1274)
1294 La muerte de Roger Bacon (1214-1294)
(En este siglo se abrió el lejano Oriente por medio de los viajes de Marco Polo. Esto resultó en la búsqueda de una ruta para el comercio e inició la era de la exploración. La Inquisición puso su enfoque en grupos tales como los Albigenses)
(Los grupos prominentes neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Paterines, Albigenses, Bogomili, Gezari).

EL SIGLO XIV

1308 La muerte de Duns Escoto (1265-1308)
1309-1377 El trono papal es cambiado a Avignon ("La cautividad babilónica" de la iglesia)
1314 Escocia ganó su independencia en Bannockburn 1320 Walter Lolardo fue quemado
1321 La muerte de Dante (1265-1321)
1348 Se funda la universidad de Praga
1348-1350 La Muerte Negra o la Plaga sobre Europa
1350 Comienzo de la era renacentista
1378-1417 El cisma papal resultó en la rivalidad entre los Papas de Roma y de Avignon
1384 La muerte de John Wycliffe (1319-1384)
1398 John Huss predicó la doctrina de Wycliffe en Praga (Las dos grandes influencias en este siglo fueron la Muerte Negra, o la plaga bubónica que devastó a Europa y el comienzo del Renacimiento)
(Los grupos neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Albigenses, Bogomili, Lolardos, Wycliffitas, Los Hermanos de Bohemia)

EL SIGLO XV

1400 La muerte de Chaucer, un poeta inglés (1340-1400) 1414-1418 El Concilio de Constanza
1415 John Huss es quemado 1416 Jerónimo de Praga es quemado
1420 Los Husitas se rebelaron; el papa Martín V ordenó una Cruzada en contra de ellos 1424 La muerte de John Zizka 1436 La invención de la imprenta
1453 La caída de Constantinopla en las manos de los turcos
(Las grandes influencias durante este siglo fueron: el surgimiento del Renacimiento, la invención de la imprenta y la caída de Constantinopla la cual trajo a muchos eruditos bizantinos al Oeste con sus conocimientos y manuscritos.) (Los grupos prominentes neotestamentarios: Paulicianos, Valdenses, Albigenses, Bogomili, Wycliffitas, Husitas).

LAS TENDENCIAS PROMINENTES DE LA IGLESIA ESTATAL

Hubo cuatro tendencias prominentes durante estos siglos en el desarrollo del poder de Roma: Primero, el completo y final desarrollo del poder y autoridad papal. El cambio de la capital de Roma a Constantinopla (330), la caída de Roma (476), la subsiguiente fragmentación del Imperio y el feudalismo (del siglo IX al siglo XI), el surgimiento del Escolasticismo y el sistema universitario (del siglo XI al XII); todas estas cosas ayudaron al ascenso del poder papal. Bajo el liderazgo hábil y astuto de varios Papas (Gregorio I o "el grande", quien reinó desde 590-640 y fue el primer papa verdadero como "Obispo Universal", e Inocencio III, 1198-1215, bajo quien el poder papal alcanzó su cima), el poder de la Roma eclesiástica fue puesto sobre los poderes temporales de reyes y estados. Durante los dos últimos siglos de esta época medieval, el surgimiento del nacionalismo en Europa y la demanda de reformas comenzó el decaimiento del papado. La era del Renacimiento también empezó una separación gradual de la cultura y la educación del control de la iglesia.

El segundo desarrollo fue la completa evolución de la misa romana. Las diferencias en la adoración y liturgia fueron quitadas. El idioma latín, leído y hablado como idioma internacional, tanto en la religión como en la cultura, llegó a ser el único idioma de la liturgia. La forma del sacerdotismo quedó completo y la misa se desarrolló en su forma actual.

La tercera tendencia fue la fundación de varias Ordenes eclesiásticas o monásticas (Franciscanos, Dominicos, Benedictinos etc.). Estas órdenes crecieron y lograron tener mucho poder local en sus respectivas áreas de influencia. Mientras que crecían gradualmente más corruptas y causaban grandes escándalos en la iglesia, fueron reformadas y traídas bajo la autoridad centralizada del poder papal en Roma.

La última tendencia fue hacia un esfuerzo concentrado y unificado por parte de Roma para tratar con los "herejes", es decir los grupos de creyentes neotestamentarios que permanecieron separados del sistema romano. Esta tendencia se manifestó a sí misma en las Cruzadas llevadas a cabo en contra de estos grupos y también en la Inquisición , establecida plenamente por el papa Gregorio IX en 1227. Esta obra de terror continuó, por lo menos intermitentemente hasta la Reforma Protestante.

LOS GRUPOS NEOTESTAMENTARIOS DE ESTE PERIODO

El cristianismo neotestamentario no sólo quedó firmemente atrincherado, sino aún se esparció grandemente durante estos siglos debido a su naturaleza misionera y espíritu evangelístico. Esto lo realizaron a pesar de la gran persecución por parte del poder romano. Los nombres antiguos como "Montañistas", "Novacianos", "Donatistas", continuaron siendo utilizados hasta el siglo VII y VIII, cuando fueron reemplazados por otros nombres, pero luego volvieron a surgir durante la Reforma Protestante. El cristianismo primitivo permaneció intacto en Bretaña a pesar de los

esfuerzos persistentes de aniquilarlo por parte de la religión romana. Grandes movimientos religiosos se levantaron en el Este, dentro de las fronteras del Imperio Bizantino, y se esparcieron a través de Europa y Bretaña (los Paulicianos, Cathari). Las iglesias independientes continuaron en forma clandestina y en secreto para propagar el cristianismo neotestamentario en casi cada país de la civilización occidental. Los siguientes grupos son solamente los representantes más conocidos y más documentados por la historia y no se toman en cuenta a muchos otros grupos que permanecieron fieles a la fe "una vez dada a los santos" durante esta época.

LOS PAULICIANOS (del siglo 7 al 16)

Estas personas importantes, aunque fueron mal entendidas, representaron en muchas formas la corriente principal del cristianismo primitivo durante siglos. Ellos sufrieron más calumnias por parte de Roma que cualquier otro grupo neotestamentario. Su origen ha sido explicado en maneras diferentes. El sobrenombre "Pauliciano" no fue usado sino hasta el siglo séptimo (660). Se derivó ya sea del apóstol Pablo (cuyos escritos los Paulicianos los consideraban fundamentales) o de uno de sus líderes. Este grupo representó una parte del cristianismo primitivo y apostólico que había permanecido en las montañas de Taurus desde los días del Nuevo Testamento. Su existencia fue traída a la luz de la historia por causa del conflicto que tuvieron con las fuerzas Bizantinas. Edward Gibbon, el autor del inigualable libro "Decline and Fall of the Román Empire" escribió lo siguiente respecto a los Paulicianos:

"A través de Antioquía y Palmira la fe debe haberse esparcido en Mesopotamía y Persia; y aquellas regiones llegaron a ser la base de la fe mientras que se esparcía en las montañas de Taurus y aún hasta Ararat. Esta fue la forma primitiva del cristianismo. Las iglesias en las montañas de Taurus formaron un gran dique hasta el cual fluía la fe pauliciana primitiva y ahí fue capturada y mantenida por siglos." (Gibbon, Decline and Fall of the Román Impire, VI, p.543)

Adeny, otro historiador, escribió que los Paulicianos representaron la supervivencia del cristianismo primitivo y fueron semejantes a los Bautistas en su naturaleza:

Por lo tanto se puede argumentar que ellos deben ser considerados como los representantes de la supervivencia de la forma más primitiva del cristianismo... Los antiguos Bautistas orientales, estas personas fueron en muchas maneras Protestantes antes del Protestantismo. (Adeny, The Greek and Román Churches, pp 217,219)

El gran historiador luterano, Mosheim, mantuvo su antigüedad antes del siglo VII, diciendo que este movimiento experimentó un "avivamiento" durante aquel tiempo:

Cierta persona, cuyo nombre fue Constantino, revivió (bajo el reinado de Constancio) el grupo conocido como los Paulicianos, el cual estaba a punto de desaparecer; y propagó con mucho éxito sus doctrinas perniciosas. (Mosheim, Institutes of Ecclesiastical History I pp.164-165)

Robert Baker, un historiador bautista señala que los Paulicianos existieron mucho tiempo antes del siglo VII:

Los orígenes de este grupo son obscuros. Su posición doctrinal implica que se originaron en el cristianismo primitivo de Armenia. Su nombre vino de una veneración del apóstol Pablo o de Pablo de Samozata, el obispo de Antioquía hasta el año 272. Es admitido generalmente que en el siglo séptimo él introdujo una reforma del movimiento antiguo aunque él no fue su fundador. (Baker, A Summary of Christian History, p.109)

Broadbent, el historiador de las iglesias de los hermanos trazó su historia desde la era apostólica hasta la Reforma Protestante y dijo:

"... hubo en aquellas regiones de Asia Menor y Armenia, alrededor del Monte Ararat y más allá del Eufrates, iglesias de creyentes bautizados, discípulos del Señor Jesucristo, quienes sostuvieron las enseñanzas de los apóstoles de Cristo y contenidas en las escrituras, en un testimonio que no fue quebrantado desde el principio." (Broadbent, The Pilgrim Church, p.44) El historiador Guericke declaró que este "grupo sobresaliente" surgió "de los antiguos elementos de un tiempo primitivo". (Guericke, Church History, II p.76)

Así pues, es históricamente válido el sostener que estos Paulicianos fueron los representantes de la fe primitiva desde el comienzo del cristianismo. La historia pauliciana se extiende desde la era del Nuevo Testamento hasta los tiempos modernos. Su origen data desde la era apostólica, quizás aún desde la obra del apóstol Pablo en Asia Menor. Parece ser que hubo algún contacto con los Montañistas y los Novacianos. El movimiento experimentó un avivamiento en el siglo séptimo y cada vez más comenzó a tener conflictos con la usurpación de la iglesia oriental (Bizantina). El Emperador Constantino V transplantó colonias de Paulicianos a los Balcanes (752). Theodora la Emperatriz Griega (Bizantina), inició una gran persecución de Paulicianos en el año 842 matando a más de 100,000. El Emperador Juan Tzimiske transplantó a muchos de ellos a Tracia y les concedió la libertad religiosa (970). También durante el siglo noveno se establecieron en Armenia el estado libre de Teprice y otorgaron la libertad de conciencia a todos los habitantes. Esta condición (paz) duró por 150 años hasta que fue quebrantada por los Saracenos. De éstas bases los Paulicianos enviaron misioneros a toda Europa oriental a predicar el evangelio. La amenaza de los poderes occidentales (Catolicismo Romano) y orientales los forzó a mudarse a las áreas islámicas de Siro-Babilonia y Palestina donde fueron conocidos como "Sabians" o Bautistas (el nombre "Sabían" es aproximadamente al nombre "Bautista"). Ahí los Cruzados de Europa los encontraron esparcidos a través de todo el Medio Oriente. Los Paulicianos son mencionados por nombre en los registros históricos de la conquista latina de Constantinopla (1204). Una colonia de Paulicianos se estableció en Rusia Armenia en 1829 y todavía retuvieron algunos de sus antiguos escritos. Los esfuerzos evangelísticos de los Paulicianos fueron fenomenales. Sus misioneros alcanzaron todos los puntos y se establecieron en Italia, el Piedmont, el Sur de Francia y Holanda. Algunos misioneros Paulicianos murieron quemados en Inglaterra bajo el decreto de Enrique II en 1145.

La persecución y la calumnia en contra de los Paulicianos alcanzó un nivel más grande que cualquier otro grupo antiguo. Llevados por la persecución, ellos emigraron a todas partes de Europa, identificándose con otros grupos e iglesias en Italia, Suiza, el sur de Francia, Holanda, Inglaterra y hacia el Este. En algunas áreas, sus adherentes fueron más numerosos que los seguidores de Roma. La calumnia más grande en contra de los Paulicianos fue la de que ellos eran Maniqueos (dualistas en su concepto del universo; los Maniqueos creían que el Antiguo Testamento fue la obra de un poder malvado o del diablo y que era contrario al Nuevo Testamento etc.). En respuesta de estos cargos note lo siguiente: Primero, ellos no recibieron el Antiguo Testamento en la misma manera que el Nuevo Testamento ni como la regla de vida para el creyente. Ellos estaban en contra (como todos los grupos neotestamentarios lo estaban en aquellos tiempos medievales) del mal uso del Antiguo Testamento por parte de los católicos, puesto que los católicos lo usaron para promover una sociedad sacralista y para hacer guerras religiosas en contra de los herejes. Segundo, respecto al cargo de que pertenecían a los Maniqueos, los Paulicianos estaban establecidos generalmente en las mismas áreas que eran habitadas por los Maniqueos, pero rechazaron cualquier asociación con ellos y no tenían nada en común con ellos excepto el bautismo por inmersión. Puesto que los Maniqueos rebautizaron a todos los que entraban en su secta, ellos y los Paulicianos fueron clasificados juntos bajo el sobrenombre común de "Anabautista". No obstante, los historiadores confiables señalan la naturaleza de esta calumnia y el hecho de que no tiene fundamento.

Mosheim al referirse al historiador griego Photius y su obra sobre los Maniqueos, escribió:

"...si podemos creer el testimonio de Photius, los Paulicianos expresaron el máximo aborrecimiento de Manes y su doctrina. Es muy evidente que no fueron Maniqueos, aunque algunas de sus opiniones eran semejantes a ciertas doctrinas de aquella secta abominable." (Mosheim, op.cit.,p. 130)

Las "opiniones semejantes a ciertas doctrinas" sin duda se centraron en su concepto del Antiguo Testamento, el cual Mosheim (un protestante luterano que vivía en una sociedad sacralista) no pudo comprender. También su práctica de bautizar a todos los que abandonaban el Catolicismo, tal práctica habría estado más allá de la comprensión de aquel erudito historiador protestante. Respecto a la semejanza entre los Paulicianos y los Maniqueos tocante al bautismo, Allix el historiador protestante francés dijo:

"Los Paulicianos, junto con los Maniqueos, eran Anabautistas, es decir rechazaron el bautismo infantil, y como consecuencia fueron clasificados juntos frecuentemente." (Allix, citado por Orchard, op.cit., p.130)

E.H. Broadbente, el historiador de la Iglesia de los Hermanos escribió que Roma tenía la práctica de clasificar a todos los que se separaron de ella como Maniqueos:

Desde el tiempo de Mani las iglesias de creyentes que se hacían llamar cristianos, (distinguiéndose de las otras las cuales se les llamaba romanos), siempre se les acusaba de ser Maniqueos. No obstante, los creyentes declararon que no eran Maniqueos y se quejaban de la injusticia de haberles atribuido doctrinas las cuales no sostenían. El hecho de que algo sea repetido muchas veces no es prueba de que sea la verdad, puesto que los escritos existentes no contienen ninguna evidencia del Maniqueismo, es solamente razonable concluir que los Paulicianos no lo creyeron. (Broadbente, op.cit.,p.43)

El profesor Kurtz, el historiador protestante de Alemania, aunque estaba listo para condenar a esta gente, sin embargo concedió que, no se puede encontrar "ninguna de las marcas distintivas del Maniqueismo en ellos."

Agustus Neander, el gran historiador protestante de Alemania también añadió su testimonio:

No encontramos nada en las doctrinas de los Paulicianos que nos lleve a suponer que eran una rama de los Maniqueos; por otra parte, encontramos mucha evidencia la cual contradice tal suposición. (Neander, General History of the Christian Religión and Church, III, p244) Un documento antiguo llamado la "Clave de la Verdad ", el cual da las doctrinas de los Paulicianos (fue frecuentemente citado por ellos en la historia medieval) fue descubierto en Armenia en 1891 por F.C. Coneybeare y posteriormente publicado en 1898. Este documento ha llegado a ser la prueba final de que no eran Maniqueos.

Las características doctrinales de los Paulicianos, de acuerdo a sus propios escritos y al testimonio de los historiadores tanto romanos como protestantes, era lo siguiente: Ellos negaban toda jerarquía eclesiástica y miraban a los pastores como iguales a los otros miembros de la asamblea. Así pues, fueron llamados "acephali" (del griego = "sin cabeza"), sin una cabeza religiosa o jerarquía . Ellos rechazaban fervientemente el bautismo de infantes y bautizaban (por inmersión) a todos los que llegaban a ser parte de su membresía. Ellos practicaron una comunión cerrada, repudiaron todos los ritos externos tanto de las iglesias romanas como griegas y mantenían una membresía regenerada de la iglesia. Kurtz destaca que "su adoración era muy simple y que el orden de su adoración y gobierno fueron formados según el patrón apostólico ..."

Su relación histórica, doctrinal y lógica con otros grupos neotestamentarios históricos consiste en lo siguiente: Primero, hay evidencia de eslabones doctrinales e históricos con los Montañistas, Novacianos, y Donatistas. Segundo, debido a los esfuerzos misioneros y migraciones, su fruto aparece históricamente y doctrinalmente más tarde en los Paterines de Italia (a donde emigraron en grandes números durante el siglo décimo) y en los Gezari de Alemania. El término genérico "Cathari", "Cathar", "Gezari" manifestó su parentesco con los otros grupos posteriores. Es interesante notar que todos estos grupos en un tiempo poseían un catecismo idéntico.

Así pues, los Paulicianos existieron desde los tiempos del cristianismo primitivo, predominaron desde el siglo séptimo hasta la Reforma Protestante y esencialmente estaban de acuerdo con el Nuevo Testamento en su doctrina y práctica.

LOS VALDENSES (del siglo 5 al 16)

Los Valdenses formaron el grupo más grande y prominente durante la Edad Media y la era renacentista. Algunos historiadores suponen erróneamente que el nombre se derivó de Pedro de Valdo (1170). Un examen cuidadoso de la historia del movimiento y el origen del nombre nos guiará a una conclusión contraria. El nombre "Valdense" se derivó de la palabra "valles" y fue usado para designar a los creyentes neotestamentarios de los valles de Piedmont al noroeste de Italia y las regiones aledañas. Esta clase de designación fue común durante la Edad Media. Ya en el siglo quinto, los creyentes que permanecían separados del sistema romano eran llamados Vaudois (del francés "valles"). En España, los creyentes y grupos que eran representantes del cristianismo primitivo eran llamados "Navarri" (una palabra antigua que quiere decir valles). Fueron localizados en las Montañas Pirineas, entre España y Francia. Los italianos les llamaban Valdes, Vallenses, Vallis (del latín), o Valdeci (valles). La palabra valdense se desarrolló como un término genérico porque durante la persecución de los creyentes, llevada a cabo por Roma (64-311), muchos creyentes huyeron a las regiones montañosas de España, Francia, Italia y aún hasta Bohemia para escapar de la espada y propagar el cristianismo neotestamentario. Durante la época imperial (313-476) muchos se unieron con estos para escapar del poder amenazante de la Iglesia Estatal. Durante los principios de la Edad Media y hasta el siglo doce, grandes migraciones de diferentes gentes, ocurrieron para escapar lo más posible de los poderes de Roma y Constantinopla y especialmente de las Cruzadas Católicas y la Inquisición enviada para exterminarlos. Aunque la mayor concentración de Valdenses fue en los cinco valles de Piedmont, sus representantes y su influencia penetraron en toda la civilización occidental a tal grado que su nombre llegó a ser un término genérico para el cristianismo neotestamentario. Hay evidencia histórico de que Pedro de Valdo derivó su nombre de la asociación con los Valdenses y no lo contrario.

Por lo tanto el origen y la antigüedad de los Valdenses antedata a Pedro de Valdo por siglos. Desde la época de Constantino y el papa Silvestre (330), los valles de Piedmont habían sido un refugio para aquellos disidentes del romanismo. Estos se infiltraron en iglesias indígenas que habían existido ahí durante generaciones. Se sabe que en el tiempo de Montano y Novaciano, muchos encontraron refugio en estos valles. El siguiente testimonio de confiables historiadores nos habla de la gran antigüedad del movimiento y de los Valdenses.

Faber: La evidencia la cual yo he aducido claramente prueba, no solo que los Valdenses y los Albigenses existieron antes que Pedro de Lyons; pero además de eso al tiempo de su aparición en la parte posterior del siglo doce, ya eran considerados dos comunidades de una gran antigüedad. Las iglesias valdenses fueron tan antiguas que su comienzo remoto fue colocado por sus mismos enemigos inquisitivos como más allá de memoria humana. (Faber, The Waldenses and Albigenses, p.74).

D.B. Ray, un historiador bautista, da una información pertinente acerca de estas personas, asociándolas con los primeros Novacianos y establece su antigüedad desde Sacchoni, un traidor e inquisidor de Roma.

Crantz, en su historia, marca el origen de los Valdenses al comienzo del siglo cuarto, en ese tiempo algunos Novacianos se establecieron en los valles. De nuevo el Sr. Brown, editor de la Enciclopedia Religiosa dice: "El Cathari, o iglesias puritanas de los Novacianos, en ese mismo período habían florecido (cerca del año 325 D.C.) como una comunión distintiva por más de setenta años por todo el imperio.... Estos puritanos fueron obligados a refugiarse de la tormenta devastadora en un lugar apartado; y cuando .... ellos reaparecieron.... fueron catalogados como una secta nueva, y recibieron un nombre nuevo, aunque en realidad eran las mismas personas." Esto muestra que las mismas personas llamadas Novacianos en Roma e Italia fueron llamadas Valdenses en los valles de Piedmont... Sacchoni, el inquisidor, admite que los Valdenses florecieron quinientos años antes de Valdo. (D.B. Ray, Baptist Succession p.182) El Dr. Allix, un historiador protestante francés después de investigar cuidadosamente el origen de los Valdenses, dio mucha información de datos históricos y concluyó con el testimonio de Reinerius Sacchoni (un valdense que llegó a ser traidor y quien había predicado durante diecisiete años antes de apostatar con Roma; el Papa lo hizo inquisidor de Lombardia.) Allix escribió:

"Para aclarar de una vez por todas este asunto, yo diría primero que, es absolutamente

falso, que éstas iglesias hubieran sido fundadas por Pedro de Valdo. Dejemos a ellos que nos muestren a algún autor de esa época que sostenga que Pedro de Valdo alguna vez predicó en la diócesis de Italia, o que fundara alguna iglesia ahí. Qué nos hablen de alguna tradición se gura de que aquella gente reconozca el origen de sus iglesias a Pedro de Valdo. Aquellos que escribieron en esa época no nos dicen nada como esto, ni tampoco los que vivieron después.

Por lo tanto, debemos concluir que sólo es falsedad mirar a Valdo como la persona que primero trajo la reforma a Italia. Además yo digo, que por el reconocimiento de los mismos enemigos de los Valdenses, es absolutamente falso que estas iglesias no sean más antiguas que Pedro de Valdo. Para esto tenemos la confesión de Reinerius, un inquisidor, que vivió antes de la mitad del siglo trece. El ingeniosamente reconoce "que la herejía a la cual él llamaba Vaudios', o pobre gente de Lyons, era de gran antigüedad, entre todas las sectas", él dijo, "no hay nadie más peligroso que los Leonistas por tres razones: La primera es porque es la secta de más antigüedad que cualquier otra, porque algunos dicen que ha continuado desde la época del papa Silvestre, y otros dicen que aún desde la época de los apóstoles. La segunda, porque es el más general de todos los grupos, porque raramente se encuentra un país donde este grupo no se halla esparcido por sí mismo." (Allix, Churches of the Piedmont, pp. 186-187) Teodoro Beza, sucesor de Juan Calvino en Ginebra y una persona muy bien enterada de esta gente, declaró:

Respecto a los Valdenses, si puedo atreverme a llamarles la semilla de iglesia primitiva y pura, ya que ellos son los que han sido sostenidos (como ha sido manifestado abundantemente) por la maravillosa providencia de Dios, de tal manera que ni las tormentas ni las tempestades por las cuales todo el mundo cristiano ha sido azotado durante tantos siglos... ni las persecuciones horribles las cuales han surgido expresamente en contra de ellos, jamás han podido lograr que se sometieran voluntariamente a la tiranía e idolatría de Roma. (Samuel Morland, History of the Evangelical Churches of the Valleys of the Piedmont , p.6)

Oliver Cromwell, el Señor Protector de Inglaterra, estaba preocupado por esta gente a la que él consideraba en alta estima. El comisionó a Sir Samuel Morland para que investigara personalmente acerca de su bienestar. Luego Cromwell declaró que los Valdenses fueron el linaje más antiguo de la religión pura.

El Dr. Alex Muston habla acerca de estos cristianos de los valles en los términos siguientes:

Los Vaudois (Valdenses) de los Alpes fueron según nuestra opinión, cristianos primitivos o herederos de la iglesia primitiva, que han sido conservados en aquellos valles desde antes de los cambios e innovaciones en la adoración evangélica introducidos por la Iglesia de Roma... no fue que ellos se separaron del Catolicismo sino que el Catolicismo se separó de ellos al cambiar la adoración primitiva. (Muston, The Israel of the Alps, p. 1)

En la era de la Reforma , la pregunta común por parte de esta gente para sus antagonistas protestantes fue: "¿En dónde estaba su iglesia antes de Lutero y Calvino?" Ellos creyeron que eran los sucesores del cristianismo apostólico. Según el gran historiador protestante Neander, este reclamo no fue sin fundamentos:

... Los Valdenses de esta época afirmaron la gran antigüedad de su secta, y no fue sin algunos fundamentos verdaderos que los hicieron. (General History of the Christian Religión and Church, p.325)

Jonathan Edwards el gran teólogo protestante, en su obra "History of Redemption", cuidadosamente trazó el testimonio de la verdad durante la era de las tinieblas bajo la tiranía de Roma y escribió:

En cada época de este tiempo obscuro, aparecieron personas particulares en todas partes del cristianismo, quienes daban un testimonio en contra de las corrupciones y tiranías de la Iglesia de Roma.... Dios se complació de mantener una sucesión de muchos testigos ininterrumpida a través de este tiempo....

Además de estos ... hubo cierta gente llamada Valdenses, quienes vivían apartados del resto del mundo y daban testimonio constantemente en contra de la Iglesia de Roma durante toda esta época de tinieblas ... sirvieron a Dios en la pureza de la adoración antigua y nunca se sometieron a la Iglesia de Roma. (Edwards, Works p.596)

E.H. Broadbent, un historiador de la Iglesia de los Hermanos, diligentemente trazó las raíces del cristianismo primitivo y declaró:

En los valles alpinos del Piedmont existieron por siglos congregaciones de creyentes que se llamaban entre sí "hermanos" y quienes más tarde llegaron a ser ampliamente conocidos como Valdenses, o Vaudois ... Ellos remontan su origen a los tiempos apostólicos. Igual como los así llamados Cathar, Paulicianos y otras iglesias, éstas no fueron "reformadas" porque nunca se salieron del patrón del Nuevo Testamento como lo hicieron las iglesias romanas, griegas y algunas otras pero los Valdenses siempre mantuvieron, en un grado variable, la tradición apostólica. Desde el tiempo de Constantino había una sucesión continua de aquellos que predicaron el evangelio y fundaron iglesias, sin ser influidos por las relaciones entre la iglesia y el Estado que existían en aquel tiempo. A esto se deben los grandes grupos de creyentes (que se encontraron en las montañas de Taurus y los valles alpinos), bien fundados en las Escrituras y libres de la idolatría y de otras maldades que prevalecían en la Iglesia Estatal. (Broadbent, The Pilgrim Church, p.89-90).

La historia de los Valdenses y sus relaciones con los otros grupos neotestamentarios son instructivos. Las siguientes tres observaciones deben contestar la mayoría de las preguntas históricas. Primero, para entender correctamente la historia de los Valdenses, hay que hacer una distinción entre los grupos moderados y radicales. Los grupos radicales estaban completamente separados de Roma y más tarde de los cuerpos protestantes posteriores. Los grupos más moderados, bajo la obligación o para evitar ser detectados, asistirían a la misa romana y aún bautizarían a sus hijos para evitar la persecución. Hay que hacer una distinción entre los antiguos Valdenses y los más modernos. Los grupos más antiguos sostenían tenazmente la doctrina y la práctica del Nuevo Testamento y practicaban la inmersión en su bautismo. Estos no tenían ninguna jerarquía eclesiástica. La historia de los modernos Valdenses comenzó en el año 1533 cuando los moderados se juntaron con la Reforma de Ginebra bajo Calvino. Esto lo hicieron para hacer un frente común en contra de los poderes católicos los cuales amenazaban el área completa con guerra y persecución intensa. Estos Valdenses moderados fueron después mezclados dentro de la Reforma Protestante y adoptaron muchas de sus prácticas. Los modernos Valdenses llegaron a ser Paedobautistas y eventualmente establecieron una estructura eclesiástica nacional de acuerdo con el patrón del Presbiterianismo de Ginebra. No obstante, los Valdenses radicales permanecieron separados del Protestantismo y gradualmente se asimilaron en el movimiento anabautista de la época de la Reforma.

Segundo, como ya hemos notado, el nombre Valdenses, llegó a ser un término genérico para describir a la mayoría de creyentes que permanecían separados de la religión romana. Así pues, el nombre fue comúnmente aplicado a los Albigenses del sur de Francia, a los Bogomili de Bulgaria, a los Navarri de España. Y a la inversa, los Valdenses fueron llamados por los nombres Cathari, Cathars, y aún Donatistas y Novacianos. Aunque los nombres eran incindentales, fueron asignados a propósito para identificar una relación común y una fidelidad al patrón del Nuevo Testamento.

Tercero, un estudio de la historia de los Valdenses revela las relaciones con otros grupos: Del siglo primero al tercero. La persecución pagana por parte de Roma llevó a muchos a los valles del Piedmont para unirse con las iglesias apostólicas que ya existían ahí.

El cuarto siglo. Bajo la unión constantiniana de la iglesia y el Estado, y el crecimiento del partido católico, muchos se retiraron de las ciudades grandes y encontraron refugio en las iglesias de los valles. En este tiempo una congregación novaciana completa emigró al Piedmont.

Del siglo quinto al octavo. El nombre "Vaudois" fue dado a los creyentes neotestamentarios que vivieron en el Piedmont. Durante la invasión de los Moros a España y Francia (la cual terminó con la derrota de los ejércitos islámicos en la batalla de Tours en 732 bajo Carlos Martel) muchos de los Navarri españoles y Vaudois emigraron al área del sur de Francia y al Piedmont.

Del siglo noveno al siglo once. La influencia de los Valdenses por medio de sus obras misioneras se extendió a Polonia al Este y a Holanda y Bretaña al Oeste. Los Paulicianos de la frontera de Tracia emigraron al Piedmont para escapar a la persecución. Hubo también alguna asociación con los Bogomili y desde luego con los Albigenses en el sur de Francia.

El siglo doce, la cima de la influencia y el poder de los Valdenses. Los grandes líderes de esta época fueron Pedro de Valdo, Pedro de Bruys (de él se derivó el nombre "Petrobrusianos"), Arnoldo de Brescia (de él se derivó el nombre "Arnoldistas" en Italia), Enrique de Lausana (de él se derivó el nombre "Henricianos" en el centro de Europa). Por sus continuos viajes misioneros, estos hombres eran considerados por sus enemigos como Valdenses, Albigenses, Paterines, Picards, Cathari, etc. Debemos recordar que estos grupos diferentes a través de toda Europa en un tiempo tuvieron el mismo catecismo. Esto manifiesta la comunión y la correspondencia íntima que existió entre ellos.

Del siglo trece al siglo quince. Por esta época los Valdenses habían crecido en tal forma que llegaron a ser una amenaza, para el poder papal y el control de Europa central. Las Cruzadas fueron enviadas en contra de los Valdenses y Albigenses en 1210, 1400, 1484 y en 1487 como parte de la Inquisición. En esta época los Valdenses eran contados por cientos de miles. Sus esfuerzos misioneros se extendieron en esta época hasta Bretaña con el ministerio de Walter Lolardo (1315-1320). Sus seguidores y convertidos llegaron a ser conocidos como Lolardos y más tarde como Wycliffitas. Los Valdenses también mantuvieron contacto cercano con los Hermanos Bohemianos

quienes más tarde fueron conocidos como Husitas (de Juan Huss, quien no fue su fundador sino su nombre se derivó de la asociación con él y sus seguidores). Efectivamente, los Bohemianos solicitaron a los Valdenses que participaran en la ordenación de sus ministros y sostenían una correspondencia regular y juntas mutuas para la comunión e instrucción. Hay evidencia de que alguna correspondencia existió entre los Valdenses continentales y los antiguos cristianos de Gales antes de la Reforma Protestante.

El siglo dieciséis. Los Valdenses aceptaron con gozo la Reforma Protestante (como los otros grupos neotestamentarios lo hicieron al principio, hasta que el neo-constantinianismo de la Reforma les devolvió el pago con sufrimiento y sangre). No obstante los Valdenses se desilusionaron con Lutero y sus opiniones. Los grupos radicales de los Valdenses permanecieron separados, pero los grupos más moderados encontraron una afinidad más cercana con Calvino y la doctrina de Ginebra. Los moderados fueron absorbidos por la Reforma Protestante y llegaron a ser parte del movimiento protestante conocido como los Hugonotes. Los grupos radicales fueron identificados como los Anabautistas de la Reforma. Ypeij y Dermout, los historiadores oficiales de la Iglesia Reformada de Holanda, escribieron: "Los Bautistas, quienes fueron en tiempos antiguos llamados Anabautistas ... fueron los Valdenses originales." (Geschiendenis der Netherlandsche Hervomke Kerk, I, p.148)

Las doctrinas de los Valdenses fueron formadas de acuerdo con el Nuevo Testamento y las calumnias en contra de ellos se centraban en su oposición a la religión y la tradición romana. Ellos negaron la superstición de la misa romana, y sostenían la simplicidad neotestamentaria respecto al bautismo de los creyentes y la Cena del Señor. Ellos creyeron en la salvación por gracia y la predestinación divina. Poseyeron las Escrituras en su propio idioma por siglos (por lo menos desde la época de Valdo 1170) y fueron bien enseñados en la Palabra. Los inquisidores romanos, que fueron enviados a debatirlos y convertirlos, regresaron diciendo que habían aprendido más acerca de las Escrituras de las mujeres y los niños de los Valdenses que de sus propios teólogos romanos. También se les llamó "Anabautistas" porque al igual que los Montañistas, Novacianos, Paulicianos y otros rechazaron el bautismo de infantes y bautizaron solo a los creyentes que entraron en sus congregaciones. Fueron acusados de ser Maniqueos porque rehusaron reconocer el poder y la autoridad del Papa (quien era supuestamente el "Vicario de Cristo" en la tierra). Mientras que los sacerdotes de Roma por lo general se afeitaban, los pastores de los Valdenses tenían barba al igual que la gente común y por eso se les llamaba "barbados" (es decir los que tenían barbas). E.H. Broadbent nos da un resumen de su doctrina:

En los asuntos del orden de la iglesia su práctica era muy sencilla y no hubo nada entre ellos que correspondiera a lo que existía la Iglesia de Roma ... En los asuntos de la disciplina, la ordenación de los ancianos y otros actos, la iglesia completa participó junto con sus ancianos. Respecto a la Cena del Señor los miembros de la iglesia participaron tanto de la copa como del pan ( la Iglesia Roma no permitió que la gente participara de la copa en la misa). La Cena del Señor fue realizada en memoria del cuerpo de Cristo quebrantado para ellos ... "Respecto al bautismo", uno de sus oponentes, Psedudo-Reimer (1260), escribió: "Algunos se equivocan, declarando que los niños pequeños no son salvados por el bautismo", los Anabautistas dicen, "el Señor dijo, "El que creyere y fuere bautizado será salvo' pero el niño no puede creer." (Broadbent, The Pilgrim Church, p.99) Christian agrega que:

El primer característico de los Valdenses era su conducta diaria y era resumida en las palabras del apóstol "Tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres". Esto fue interpretado por los Católicos Romanos como un rechazo a someterse a la autoridad del Papa y los prelados ... Esta fue una afirmación positiva de los fundamentos bíblicos para la independencia religiosa y contenía los principios de la libertad religiosa manifestada por los Anabautistas de la Reforma.

El segundo principio característico fue la autoridad y el uso popular de las Santas Escrituras... La Biblia fue un libro vivo y había personas entre ellos quienes podían citar el libro entero de memoria.

El tercer principio fue la importancia de la predicación y el derecho a ejercitar esa función. (Christian, A History of the Baptists, p.76)

Aquellos católicos que fueron testigos de su conducta, tuvieron que admitir que sus vidas estaban de acuerdo a su doctrina. Claudius Seisselius, el Arzobispo de Turin, declaró:

....ellos generalmente viven una vida más pura que otros cristianos. Ellos nunca juran excepto por compulsión y raramente toman el nombre de Dios en vano. Ellos cumplen sus promesas con puntualidad; y viven, la mayoría, en la pobreza; ellos profesan observar la vida y la doctrina apostólica. También profesan que es su deseo vencer, solamente por la simplicidad de la fe, por la pureza de la conciencia, y la integridad de la vida no por la sutileza filosófica y la astucia teológica... En sus vidas y moralidad eran perfectos, irreprensibles, y sin reproche de los hombres, dedicándose con todas sus fuerzas a guardar los mandamientos de Dios, (citado por Christian, p.75)

[NOTA: Algunos Paedobautistas han culpado a los Valdenses de realizar el bautismo de infantes y dicen que los historiadores bautistas han representado falsamente los hechos históricos. Dos eruditos presbiterianos (los Drs. Rice y Miller) sostienen que William Jones, el eminente historiador bautista, citó y representó en forma falsa la "Historia de los Valdenses" de Perrin, en la cual Perrin citó un documento de un reporte de los comisionados del Rey Luis XII de Francia. Investigaciones subsecuentes probaron que realmente Perrin citó falsamente el documento y el Dr. Jones, teniendo acceso al original en Latín lo citó correctamente. La cita de Perrin decía: "Porque sus niños fueron bautizados". El original en Latín dice: "Homines baptizari" = "los hombres fueron bautizados", refiriéndose al bautismo de hombres. De hecho la palabra "infantes" nunca ocurre en el reporte.] Se puede decir al cerrar esta sección de los Valdenses que: En los valles de los Alpes, los Piedmonts soportaron un testimonio largo y continuo de la verdad neotestamentaria tanto en doctrina como en práctica, desde la era apostólica hasta y a través de la Reforma Protestante.

LOS BOGOMILI (del siglo 9 al siglo 16)

Esta gente que habitaba en la península de los Balcanes en las áreas de Bulgaria (de ahí el nombre Gulgaros) y Bosnia ( la Yugoeslavia actual). Recibieron sus nombres ya sea de una de sus primeros líderes o de su conducta. "Bogomili" es una palabra compuesta en plural que indica rudamente, "amigos de Dios" (de "Bogu" = Dios y "mili" = aquellos que son queridos o apreciados, o "moliti" = orar, aquellos que oran a Dios, o aún de "Bog miliu" = "Dios tiene piedad").

Los Bogomili eran del linaje de los Paulicianos. Las persecuciones por parte de Theodora (842) y las migraciones forzadas (970) transfirieron a muchos Paulicianos hacia la Península Balcánica durante los siglos nueve y diez. En su linaje y herencia espiritual siguieron el ejemplo de los Paulicianos.

Su historia y asociación con otros grupos se debió en parte a su localización geográfica. Se situaron en la frontera de dos Imperios, el romano y el griego. Así pues, fueron constantemente perseguidos, primero por el poder bizantino y después por la Iglesia Romana del Occidente. En un tiempo fueron atacados por el ejército del Papa desde Hungría hasta el Norte. El papa Inocecio III (1203) dio la orden de conquistarlos. No obstante una paz incierta duró hasta 1291 cuando el papa Nicolás IV llamó a la Inquisición para que purificara a Bosnia. Después de una larga guerra con el ejército católico húngaro, por fin los Bogomili se unieron con los Turcos y el área completa fue en ese tiempo perdida a la jurisdicción de Roma. Los Paulicianos y los Bogomili siempre fueron mejor recibidos y tratados por el Islam que por el cristianismo apóstata.

Muchos Bogomili emigraron a Europa Occidental identificándose con los Albigenses del sur de Francia, los Valdenses, los Paterines y los Hermanos Bohemianos. Luego cuando la Inquisición derrocó duramente a los Albigenses, muchos de ellos huyeron a Bosnia. Los Bogomili sostuvieron fuertes lazos fraternales con los otros grupos neotestamentarios y su influencia se extendió desde el Atlántico hasta el Mar Negro. Con respecto a estas relaciones y su influencia, Broadbent declara:

Sus relaciones con iglesias más antiguas en Armenia y Asia Menor, con los Albigenses en Francia, Valdenses y otros en Italia, y los Husitas en Bohemia, muestran que hubo una base común de fe y práctica que les unió ... Ellos formaron un eslabón, conectando a las iglesias primitivas en las montañas de Taurus de Asia Menor con sus similares en los Alpes de Italia y Francia. (Broadbent, p.65).

Los Bogomili fueron evidentemente numerosos y así contaron con poder e influencia. Baker establece que: ..."Los Bogomili del siglo doce pudieron contarse como en dos millones ...". El Dr. L.P. Brockett una experto en la historia de los Bogomili, estableció: "... En los comienzos del siglo doce estas iglesias tenían un número de conversos, una membresía de creyentes tan grande como la de los Bautistas a través del mundo actual." (citado por J.B. Moody, My Church, p.205).

Las doctrinas de los Bogomili han sido censuradas, atacadas y evidentemente, en un alto grado representadas falsamente. Puesto que eran muy semejantes a los Paulicianos y tuvieron una relación muy cercana con tales grupos como los Valdenses, Husitas, Bohemianos, Paterines y otros, los cargos en contra de ellos, parecen ser sin fundamento. Es ciertamente posible que algunos errores mancharon a estos grupos y siempre hay que tomar en cuenta que la mayoría de la información obtenida respecto a ellos ha venido mediante los escritos de sus enemigos (cargos perpetuados a través de historiadores protestantes que siguieron fielmente la línea de Roma). Los cargos principales ya han sido considerados en la sección sobre los Paulicianos pero una declaración más es necesaria: Primero, los cargos del Maniqueismo vinieron básicamente por dos razones: Primero ellos negaron el poder del Papa como el supuesto "Vicario de Cristo" en la tierra y así fueron culpados por ser dualistas y adoradores de satanás. Segundo, fueron culpados de ser Arríanos porque negaron la "presencia real" de Cristo en la Eucaristía y le llamaban la doctrina de demonios. Ellos, como otros grupos primitivos, negaron la prominencia del Antiguo Testamento, tanto como regla para la vida de los creyentes y como base de la persecución religiosa y el sacralismo. Y aún más, ellos fueron culpados de ser anarquistas y opuestos al gobierno civil. Este cargo fue también levantado en contra de los Anabautistas posteriores, porque ellos como todos los grupos neotestamentarios, se opusieron al magistrado civil como una arma de la iglesia. Además fueron acusados de vicios no naturales. Esto ya ha sido notado en el término inglés "bugger" el cual se derivó de "Bogomili", "bugar", del francés "bougres" y finalmente "bugger" (esta palabra quiere dar a entender - homosexual). Tal conducta es negada por la evidencia histórica y su asociación con los grupos respectivos cuyas vidas y enseñanzas fueron igualmente ejemplares. Broadbent los defiende en la siguiente cita:

No hay evidencia para soportar el cargo de que estos cristianos, ya sean Paulicianos, Bogomili u otros fueron culpados de prácticas malvadas y lo que nos cuentan sus enemigos acerca de sus doctrinas no es digno de confianza. Era generalmente admitido aún por ellos (sus enemigos) que su nivel de vida, su moral, su industria fue superior a aquellos que sobresalían alrededor de ellos y fue precisamente esto lo que atrajo a muchos que habían fallado al querer encontrar en la Iglesia Estatal algo que les satisficiera. (Broadbent, p.60) Las doctrinas de los Bogomili, del material y evidencia de registros históricos, fueron esencialmente los siguientes: Estaban en oposición al paedobautismo, se adhirieron tenazmente a la independencia de cada asamblea local (sus ancianos eran altamente respetados y venerados, pero no sostuvieron ninguna autoridad eclesiástica más allá de la iglesia local), observaron la Cena del Señor solo como una remembranza, y negaron toda asociación de la iglesia con el Estado.

El Dr. L.P. Brockett, un Bautista que hizo de estas personas objeto de una intensa investigación, se basó en parte en las investigaciones de un historiador anglicano, Arthur J. Evans, fue llevado a las siguientes conclusiones:

Entre estos (historiadores de los bulgarians) he encontrado, a menudo en inesperadas partes, la evidencia más conclusiva de que estas sectas eran todas (durante los principios de su historia) Bautistas, no solo en sus ideas sobre asuntos del bautismo y la Cena del Señor, sino también en su oposición al paedobautismo, a una iglesia jerárquica y a cualquier adoración de la virgen María o de los "santos". Eran Bautistas también en sus ideas sobre la independencia de la iglesia y la libertad de la conciencia y la libertad de la adoración religiosa. En resumen, la conclusión en sí misma me ha forzado a pensar que en estos "cristianos" de Bosnia, Bulgaria y Armenia tenemos ... una sucesión de iglesias cristianas, iglesias neotestamentarias e iglesias bautistas y durante el siglo doce estas iglesias tenían un numero de convertidos, una membresía de creyentes tan grande como la de los Bautistas en todo el mundo actual. (Brockett, The Bogomilis of Bulgaria and Bosnia, pp. 11-12) A pesar de las diferentes calumnias y acusaciones de los escritores romanos y los cargos copiados por algunos historiadores protestantes, es razonablemente e históricamente verificable que entre este grupo de antiguos cristianos hubo muchos creyentes verdaderos e iglesias del Señor Jesucristo que eran fieles al patrón neotestamentario en doctrina y en práctica.

LOS ALBIGENSES (del siglo 10 al siglo 16)

Esta gente tuvo la horrible distinción de sufrir más que otros bajo la pesada, sangrienta mano de Roma durante las Cruzadas y la Inquisición. El nombre "Albigenses" no ocurre históricamente sino hasta el siglo doce (el nombre en sí mismo es solo geográfico y denota la gran provincia del Sur de Francia, especialmente en el área de Toulouse y Albi). Antes de ese tiempo los creyentes neotestamentarios en esa área eran llamados Vaudois, Cathari, Publicani (esto probablemente fue una corrupción del término Pauliciano, traído de vuelta a Europa por los cruzados que habían encontrado a los Paulicianos con sus idénticas doctrinas en Siria-Palestina) y Boni Homines (= "Hombres de Dios").

El origen y antigüedad de los Albigenses, por lo menos en parte data desde los tiempos apostólicos. Hubo iglesias primitivas en Gaul (Francia) que sufrieron durante las persecuciones de la Roma pagana (64-311) años antes a Constantino el Grande (313-331). Los predicadores novacianos tenían también congregaciones establecidas en esa área como por el siglo tercero D.C. Durante la invasión de España y el Oeste de Francia por los Moros (terminado en el año 732 con la batalla de Tours), muchos Navarri primitivos y Vaudois de la región de los Pirineos emigraron al área de Albi y a Piedmont en los valles de los Alpes. Así los Albigenses tuvieron raíces en el cristianismo primitivo.

John T. Christian, el historiador bautista, después de trazar la migración de los Paulicianos al sur de Francia, declara:

El descenso de los Albigenses ha sido marcado por algunos escritores desde los Paulicianos (Enciclopedia Británica, I 454. edición 9). Escritores recientes sostienen que los Albigenses habían estado en los valles de Francia desde los primeros días del cristianismo. G.H. Orchard marca a esta gente desde los primeros tiempos y cita a Simondi:

.... diversas iglesias existieron en el siglo segundo en Narbonne, Gaul. Simondi dice que "Toulouse nunca había estado libre de esta herejía desde que fundaron esa ciudad, y esta herejía fue transmitida de los padres a sus hijos de generación a generación, casi desde el origen del cristianismo". (History of the Crusades, p.6 )

Con respecto a la relación de Gaul con España y los Navarri con los Vaudois y los posteriores Albigenses, el historiador francés protestante Allix declara: "En un período temprano las iglesias del norte de España fueron siempre unidas con las del sur de Francia." (The Albigensian Church, p.109)

Históricamente hubo seis influencias grandes sobre los cristianos albigenses: Aquellos que emigraron en esa área durante las persecuciones romanas (64-311), los esfuerzos misioneros de los Novacianos (250), las migraciones de los Navarri y Vaudois durante la invasión de los Moros (711-732), las migraciones y actividades misioneras de los Paulicianos o Bogomili que les trajo la prominencia como un movimiento (1100-1300), la influencia de los Valdenses y los predicadores sobresalientes de la era (Pedro de Valdo, Pedro de Bruys, Henry de Lausanne, etc.) y la Gran Inquisición que devastó el área completa e hizo que muchos huyeran a Bosnia, Bohemia y el Piedmont (1180, 1209-1229).

[NOTA: La invasión de los Moros (711-732) unió a muchos de los Navarri y Vaudois con los Albigenses y también envió a muchos a los Alpes a encontrar refugio entre los Valdenses, y así formaron una asociación cercana y durable. Con la migración y los esfuerzos misioneros de los Paulicianos y Bogomili, la unificación de Europa desde El Mar Negro hasta el Atlántico fue completa, a pesar de la fuerte oposición y la celosa persecución de Roma. Esto explica la fuerte identidad doctrinal y la semejanza de los diferentes grupos y también la facilidad con que sus respectivos predicadores se cambiaron de un lugar a otro y predicaron entre ellos. Los mismos Albigenses tuvieron muchos predicadores que habían sido identificados con los Vaudois, Valdenses, Paterines, Gezari, etc. Pedro de Bruys (los Petrobrusianos 1100), Henry de Lausanne (los Henricianos 1116-1148) fueron predicadores famosos entre ellos. La predicación de Henry hizo que las iglesias romanas quedaran vacías a tal grado que algunas congregaciones completas renunciaban al Catolicismo para seguir a los "herejes". Amoldo de Brescia fue un predicador de gran fama en Lombardia. Sus seguidores fueron conocidos como Lombardos o Arnoldistas. Pedro de Valdo y los "Pobres Hombres de Lyons" fueron clasificados de la misma manera como estos otros; es decir, como Valdenses, Albigenses, Paterines, etc. Valdo emigró a Bohemia y ahí pasó el resto de su vida predicando entre la Hermandad Bohemiana.

De nuevo, se debe recordar que todos esos grupos tenían el mismo catecismo y usaron las Escrituras en sus propios idiomas. Una relación muy cercana existió entre ellos y necesariamente presupone una unidad fuerte tanto en la fe como en la práctica.

En 1180 una época horrible de persecución barrió esta área en una Cruzada encabezada por el cardenal Henry con el fin de exterminar a estos "herejes". Esto fue seguido por una guerra y Cruzada general decretada por el papa Inocencio III. El rey de Francia fue llamado por el Papa y éste le prometió al Rey tanto bendiciones como el botín a condición de que exterminara a los Albigenses. Un ejército de 500,000 hombres fue reunido y marchó rumbo a la provincia de Albigeois. En menos de veinte años, más de 200,000 fueron asesinados, - 60,000 en una sola ciudad. En las Cruzadas y la Inquisición , se ha estimado que por lo menos 1,000,000 de Albigenses murieron. De los que escaparon, algunos huyeron a los países de Bosnia, Bohemia y a los Alpes; otros fueron puestos en sumisión y otros continuaron su adoración en forma clandestina hasta el comienzo de la Reforma Protestante.] Puesto que los Albigenses estaban esencialmente de acuerdo con los Paulicianos y Bogomili y se asociaron con los Valdenses, recibieron las mismas calumnias y cargos de herejía. Se les acusó

de ser Maniqueos porque permanecieron separados y en oposición a la autoridad papal de Roma. El arzobispo Usher, un prelado protestante irlandés y miembro de la Asamblea de Westminster, declaró que la acusación del "Maniqueismo en el grupo de los Albigenses es evidentemente falsa".

(Acland, The Glorious Recovery of the Vaudois, Ixvii)

Hablando de su estricta moralidad y aceptación entre la gente común, Cari Shmidt escribió lo siguiente:

"Sus demandas morales severas causaron impresión, porque el ejemplo de sus predicadores correspondió a sus palabras ... En poco tiempo las congregaciones de los Albigenses contaron con sus propias escuelas e instituciones de caridad ... Entre tanto que la Iglesia Católica Romana existió en ese país, llegó a ser un objeto de desprecio y burla. Esta situación por supuesto causó gran alarma en Roma. (Schmidt, Schaff-Herzog Encyclopaedia, I, p.47) La acusación del Luciferianismo en contra de ellos (la adoración de demonios o Satanismo) es muy contradictoria a su conducta, doctrina, y comunión con otros grupos tales como los Valdenses. Las bases de tales acusaciones se encuentran en la tendencia medieval de ocuparse con el demonismo el cual alcanzó su cima en aquel tiempo particular. Tales acusaciones fueron tan comunes como las del Maniqueismo.

Las doctrinas esenciales de los Albigenses fueron, por supuesto, muy semejantes a las de los otros grupos neotestamentarios contemporáneos con los cuales se asociaron. De acuerdo con William Jones, el autor de una excelente historia acerca de la iglesia, esta gente mantenía las siguientes doctrinas: Que la membresía de la iglesia debe ser regenerada, el magistrado civil no tiene el derecho de interferir en los asuntos de la iglesia, sostenían que una vida regenerada debe manifestarse por las buenas obras y que la iglesia "no debe perseguir a nadie, ni aún a los malvados". Además sostenían que "Moisés no era la regla para los cristianos" (rechazaron la mentalidad del Antiguo Testamento con sus prácticas sacralistas). Negaron la validez de los sacramentos, sostenían una opinión simple respecto a la Cena del Señor y rechazaron el bautismo infantil, bautizando solo a creyentes por inmersión. Podemos concluir que los Albigenses estaban de acuerdo con el Nuevo Testamento tanto en su doctrina como en la práctica; las acusaciones en contra de ellos estaban basadas en la calumnia, el prejuicio, y fueron intentos para desacreditarlos.

LOS PATERINES (del siglo 9 al 13)

Estos se establecieron en Italia y se centraron en las áreas de Milán y Turín. El movimiento de los Paterines tuvo raíces en el cristianismo primitivo y llegó a ser prominente durante el siglo nueve y hasta el siglo trece, cuando fue disperso clandestinamente por una Inquisición sangrienta.

El nombre Taterine" es de origen incierto. Quizás puede ser el término que significa "vulgar", "corriente", "iletrado" ya que la mayoría de esta gente y sus predicadores fueron originalmente de clase baja y artesanos; o quizás se deriva de un término que significa "sufridos" o "mártires". Este grupo fue conocido por sus enemigos como: Cathari, Gezari, Chazars, Bogomili, Albigenses y Paulicianos (muchos de estos términos habían llegado a ser genéricos por su influencia ampliamente difundida y vinculada a sus esfuerzos misioneros).

Su historia empezó en el cristianismo primitivo. Hay evidencia de que sus raíces se encontraron en el movimiento Novaciano (250). Los creyentes e iglesias neotestamentarias llegaron a ser conocidas como Paterines cerca del fin del siglo ocho. El historiador protestante francés, Allix, declara: "Fue por medio de los Paterines que la verdad fue preservada en la diócesis de Milán y Turín." Durante las grandes migraciones de los Paulicianos en los siglos nueve y diez, muchos encontraron refugio tanto en el área de Milán como en el Piedmont en Italia. Esta afluencia trajo un poder renovado y la atención a esta gente. Allix de nuevo escribió:

Aquí, entonces, verdaderamente hemos encontrado un cuerpo de hombres en Italia, antes del año 1060, quinientos años antes de la Reforma , quienes creían lo contrario a las opiniones de la iglesia de Roma y quienes condenaron fuertemente sus errores, (citado por Benedict, p. 16) Durante los siglos once y doce, los Paterines tuvieron una gran influencia misionera que se esparció a través de Europa, llegando hasta la costa de Francia al Occidente y aún hasta Polonia al Oriente y al Norte. Amoldo de Brescia, quien había estado en Francia entre los Albigenses, regresó (él era nativo de esta área) y predicó con gran efecto en Italia. La Iglesia de Roma sufrió grandes pérdidas y así tomaron represalias después de la Cruzada en contra de los Albigenses, y en 1220, bajo las órdenes del papa Honorio III, empezó una cruzada en contra de los Paterines. De esta forma, el siglo trece fue testigo de la supresión y dispersión de esta gente a través de toda Europa. Mosheim dice que:

De hecho, ellos salieron de Italia y se esparcieron como una inundación a través de las provincias de Europa pero en Alemania en particular encontraron asilo, donde fueron llamados Gezari en lugar de Cathari (Puritanos), (citado por Benedict, p. 18)

Ya sea, forzados a trabajar en forma clandestina o expulsados, la influencia de los Paterines fue reprimida hasta la época de la Reforma Protestante.

[NOTA: Su asociación con los Novacianos es peculiar. A la vez que el nombre "Novaciano" pasaba de la historia en el siglo octavo, el nombre "Paterine" inmediatamente lo reemplazó, siendo evidente que era el mismo testigo del cristianismo primitivo con un nombre cambiado en forma incidental. Las migraciones de los Paulicianos (842,970,etc.) y la corrupción de la Iglesia Romana se combinaron para hacer de ellos la fuerza más fuerte en el norte y centro de Italia. Muchos que estaban disgustados con la inmoralidad y la corrupción de Roma se unieron a ellos. En la cima de su poder, de acuerdo a R. Sacchoni el inquisidor, "los Paterines en 1250 tenían 4,000 miembros en la clase "Perfecta" (predicadores, misioneros) pero los que eran llamados discípulos eran una multitud innumerable". Esta gente tenía dieciséis asociaciones de iglesias tan solo en la área de Milán.]

Las calumnias en contra de los Paterines fueron idénticas a aquellas de los otros grupos neo-testamentarios de esa era: Maniqueismo, vicios en contra de la naturaleza, inmoralidad, rechazo al Antiguo Testamento, Dualismo, etc. Estas acusaciones han sido contestadas en las referencias anteriores de los Paulicianos, Bogomili y Albigenses. Sólo es necesario decir que desde el punto de vista del sistema apóstata romano, estos fueron errores válidos. No obstante, algunos historiadores, (mal guiados por el concepto falso de una iglesia universal y así considerando cualquier división como algo herético, y presuponiendo la validez de la Iglesia Romana ) han propagado esas calumnias. El profesor Kurtz, el historiador protestante alemán, dijo que las recientes investigaciones habían traído a la luz una actitud diferente hacia esta gente:

La liturgia posteriormente descubierta por Kunitz, data desde cerca del siglo trece y da

una opinión más favorable de ellos, de la que ha sido recibida anteriormente. (Kurtz, p.455)

La relación cercana que los Paterines tuvieron con otros grupos contemporáneos tales como los Valdenses, desacredita a sus acusadores. Ellos tenían el mismo catecismo y escritos religiosos que otros grupos neotestamentarios, e instituyeron escuelas para la enseñanza de sus jóvenes y predicadores. El apoyo para estas escuelas vino de todo Europa, aún de hermanos de la lejana Polonia. Ciertamente esto habla mucho de estos cristianos.

Las características doctrinales de los Paterines fueron idénticas a las de los Valdenses, Albigenses, Paulicianos y otros que sostenían las verdades esenciales del cristianismo primitivo. Ellos rechazaron fuertemente el bautismo de infantes, se sostenían tenazmente a una membresía regenerada en la iglesia, rechazaron la interpretación romana del Antiguo Testamento (con su sacralismo y persecución religiosa), poseían una forma de gobierno eclesiástico simple, y negaron todas las tradiciones de Roma. Sostenían que solo las Escrituras son la autoridad suficiente para la iglesia. Fueron creyentes neotestamentarios.

EL CRISTIANISMO BRITÁNICO MEDIEVAL (del sigo 6 al siglo 14)

El cristianismo entró en Bretaña en el transcurso de los 30 años posteriores a la muerte, sepultura y resurrección del Señor Jesucristo. Ya en el año 60 D.C. había iglesias establecidas en Inglaterra y en Gales desde el año 63 D.C. Bretaña tenía iglesias, escuelas para ministros y el patrón neotestamentario del cristianismo que no tuvo estorbo hasta la llegada de Austin en 597. Este monje fue enviado bajo la autoridad del papa Gregorio el Grande (590-604) para "convertir" a los británicos. La religión romana fue establecida oficialmente en el Sínodo de Whitby en 664, pero el cristianismo neotestamentario continuó, a menudo escondido y siempre resistente, hasta el surgimiento de los Lolardos y Wycliffitas, cuando se mezcló con estos movimientos y vio el surgimiento de la Reforma Protestante.

No sólo el cristianismo primitivo sobrevivió (separado del sistema romano) más tiempo en Bretaña que en cualquier otro lugar de la civilización occidental, sino también hay evidencia de que continuó su existencia a través de la Edad de las Tinieblas y vio la luz de la Reforma Protestante. E.H. Broadbent escribió:

En 596 (597), Austin con cuarenta monjes Benedictinos, enviados por el papa Gregorio I, llegaron a Kent... Las dos formas de actividad misionera en el país, los antiguos británicos y los nuevos romanos pronto entraron en conflicto. El papa nombró a Austin Arzobispo de Canterbury, dándole supremacía sobre todos los obispos británicos que ya estaban ahí ... La Iglesia de Roma insistió en que su forma de gobierno eclesiástico debería ser la única permitida en el país, pero los británicos continuaron su resistencia hasta el siglo trece cuando sus elementos restantes fueron absorbidos por el movimiento Lolardo. (Broadbent, p.35-36) Austin primero trató de persuadir a los cristianos primitivos a unir sus fuerzas con Roma, pero ellos no lo hicieron. El les prometió concesiones pero ellos no le escucharon. El venerable Bede, un romanista, declara lo que Austin les dijo en su conferencia:

Ustedes actúan en muchas formas particulares que son contrarias a nuestras costumbres, o aún más a las costumbres de la iglesia universal, y aún así, si ustedes acceden en estos tres puntos, es decir; a guardar la Semana Santa a su debido tiempo; a administrar el bautismo, por el cual nacemos de nuevo, de acuerdo con la costumbre de la Santa Iglesia Apostólica Romana; y a unirse a nosotros para predicar la palabra de Dios a la nación inglesa; nosotros toleraremos las otras cosas que ustedes hacen, aunque son contrarias a nuestra costumbre. Ellos contestaron que no harían ninguna de estas cosas ni le recibirían como su Arzobispo; ellos dijeron entre sí mismos, "Si en este momento nos ponemos a su mismo nivel, cuanto más, nos considerará sin valor, si empezamos a estar bajo su sujeción. (Bede, Ecclesiastical History, p.71)

Estos antiguos cristianos británicos fueron indudablemente diferentes a la Iglesia Romana y a sus tradiciones. Ellos bautizaban solo a creyentes; Roma practicaba el bautismo infantil. Ellos bautizaban a los creyentes; Roma practicó la regeneración bautismal. Ellos no observaron el paganismo de la tradición romana, ni se asociaron con Roma ni aún para predicar la Palabra de Dios. Entonces Austin los amenazó con "warre y wretche" y fueron asesinados y dispersos por un ejército creado para una persecución religiosa. Conforme la persecución crecía, muchos huyeron a las montañas de Gales. (Fue llamado por uno de ellos su "propio Piedmont", refiriéndose a los valles Alpinos de los Valdenses.)

Jonathan Edwards sostenía que esta gente mantuvo un testimonio del cristianismo verdadero constantemente a través de la Época de las Tinieblas en Bretaña:

... gran parte de las iglesias en Inglaterra, Escocia y Francia, mantuvieron la antigua pureza de la doctrina y adoración por más tiempo que otras. En cada parte de esta edad de tinieblas, aparecieron personas particulares en todas partes del cristianismo que dieron un testimonio en contra de la corrupción y la tiranía de la Iglesia de Roma ... y abogaron por la antigua pureza de la doctrina y la adoración. Fue del agrado de Dios mantener una sucesión ininterrumpida de muchos testigos a través de todo el tiempo, en Alemania, Francia, Bretaña y otros países; de personas privadas y ministros, algunos magistrados y personas de gran distinción - y hubo muchos en cada época que fueron perseguidos y asesinados por este testimonio. (Works, I, p.596) J. Davis , traductor de "Thomas's History of the Baptists in Wales ", escribió:

... encontramos que Theophilus Evans, en su libro "Drych y prif oesoedd", o "Looking glass of the Ancient Ages", podía ver el remanente de los Bautistas de Gales a través de las tinieblas del papismo, hasta el año 1,000. Y Peter Williams, un predicador metodista, quien escribió una exposición del Antiguo Testamento en Gales, los ha seguido a través de las gruesas nubes hasta que su señal se desvanece en el humo, en el año 1115. Sin embargo, es un hecho que no puede negarse, que desde aquel tiempo hasta la Reforma hubo muchos individuos en Gales, como los siete mil que fueron dejados en Israel, cuyas rodillas nunca se habían doblado ante el Baal de Roma. (Davis, History of the Baptists, p. 15)

Entre la época de Austin y la Reforma , muchos creyentes neotestamentarios buscaron refugio desde el continente hasta tierra británica, conservando el fuego de la verdad encendido (así también como el fuego de la persecución romana). Benedict escribió:

...en los siglos subsiguientes hasta la Reforma ... Durante ese intervalo, muchos de los bautistas continentales visitaron Inglaterra, buscando refugio de la persecución que hacía estragos en contra de ellos. Durante el reinado de Guillermo el Conquistador, un número considerable vino de Francia, Alemania y Holanda; y ellos prevalecieron tanto que Lanfranc, Arzobispo de Canterbury (1005-1089), escribió un libro en contra de ellos; porque no solo los pobres, sino también algunas familias de la nobleza adoptaron sus sentimientos. (Benedict, p.302-303).

No solo entre estos extranjeros, sino entre los nativos de las Islas, la verdad neotestamentaria continuaba. Benedict escribió:

Los historiadores bautistas en Inglaterra sostienen que los primeros cristianos británicos fueron Bautistas, y que mantuvieron los principios bautistas hasta la llegada de Austin ... Desde la llegada de Austin, la iglesia en esta isla estaba dividida en dos partes, la antigua y la nueva. La antigua, o la Iglesia Bautista , mantenía los principios originales. (Benedict, p. 16) Davis continúa, diciendo que estos "antiguos bautistas" continuaron en la era de la Reforma :

... los Bautistas de Gales, sostenían que los principios de los Bautistas fueron mantenidos en los lugares apartados de su Principado montañoso durante el obscuro reinado papal. "Dios tuvo una cadena regular de testigos verdaderos y fieles en este país, en cada época desde la primera introducción del cristianismo hasta la época presente, que nunca reconocieron la supremacía del Papa: como los miles y millones de habitantes del valle del Piedmont, que residían en valles verdes y fértiles, rodeados por grandes montañas, separados de otras naciones como si el Creador los hubiera hecho a propósito, como un lugar seguro para sus joyas que no doblaron la rodilla ante Baal." (Davis, Nota; este último párrafo entre comillas es una cita de Davis tomada de Jones "Doctrine of Baptism", p. 149)

... El valle de Carleon está situado entre Inglaterra y la parte montañosa de Gales, justo al pie de las montañas. Es nuestro valle "Piedmont"; las montañas de Merthyn Tydfyl, nuestros Alpes; y las grietas de las rocas son los lugares de escondite de las ovejas de Cristo, donde las ordenanzas del evangelio, hasta este día han sido administradas en su forma primitiva, sin ser adulteradas por la iglesia corrupta de Roma. No hay motivo por qué maravillarse de que Penry, Wroth y Erbuy, comúnmente llamados los primeros reformadores de la denominación Bautista en Gales, tuvieron tantos seguidores en un tiempo cuando consideramos que el campo de labranza fue el valle de Carleon y sus inmediaciones ... esta denominación siempre ha existido en el país desde el año 63 ... El valle de Olchon, también está situado entre montañas casi inaccesibles. Cuántos años había estado habitado por Bautistas antes de que William Erbury visitara el lugar, no podemos decir ... es un hecho que no puede ser discutido, que hubo Bautistas aquí en el comienzo de la Reforma , y ningún hombre sobre la tierra puede decir cuando fue formada la iglesia y quien comenzó a bautizar en este pequeño "Piedmont". ¿De dónde vinieron estos Bautistas? Es universalmente creído que es la iglesia más antigua, pero nadie puede decir que edad tiene. Sabemos que, en la Reforma , durante el reinado de Carlos Primero, tuvieron un ministro llamado Howell Vaughan, un tipo muy diferente a los bautistas de Erbury, Wroth ..ya otros, que fueron grandes reformadores, pero que no llevaron la reforma tan lejos como lo debieron haber hecho, según la opinión de los Bautistas de Olchon. Y no hay por qué maravillarse porque ellos habían salido de la Iglesia Anglicana y trajeron algunas de sus corrupciones con ellos pero los Bautistas de las montañas no fueron disidentes de ese establecimiento. Sabemos que los reformadores practicaron la comunión mixta pero los Bautistas de Olchon no aceptaron tales prácticas. En pocas palabras, éstos eran bautistas puros, estrictos y apostólicos. Tenían orden y no confusión ... la Palabra de Dios su única regla ... Ellos fueron una gente separada, que mantenían el orden del Nuevo Testamento en cada época

y generación, desde el año 63 hasta nuestros días No obstante, los Bautistas en Gales

fueron muy numerosos en 1635, pero hubo solamente seis o siete iglesias del antiguo orden bautista. [NOTA: Davis agrega los nombres de trece ministros bautistas notables en Gales antes de la Reforma Protestante.] (Davis, pp. 19-20):

Existe evidencia de sus propios historiadores y de otros, de que el cristianismo neotestamen-tario continuó existiendo en Bretaña a través de la Época de las Tinieblas hasta la luz de la Reforma Protestante y aún hasta la historia moderna. (Debe notarse de que en las años 950, 960 y 977 los oficiales de la Iglesia Romana en Bretaña tuvieron que emitir fuertes mandamientos para que no abandonaran el bautismo infantil, el cual implica una oposición continua a esta superstición y la probable influencia de los principios neotestamentarios.) Así, Barclay el historiador cuáquero pudo declarar: "El surgimiento de los Anabautistas tuvo lugar antes de la fundación de la Iglesia de Inglaterra." (Barclay, The Inner Life of the Religious Societies of the Commonwealth, p.12)

LOS LOLARDOS Y LOS WYCLIFFITAS (del siglo 14 al 15)

El movimiento Lolardo ( 1315 a 1400) recibió su nombre ya sea de Walter Lolardo (un Valdense que había emigrado desde Holanda), o Walter recibió su nombre del movimiento (note este principio con casi cada líder, Montano, Novaciano, Donato, Valdo etc.) El término "Lolardo" posee varias posibilidades: un término de reproche de origen Belga; un término latín de "loluim", Tare", "Babler", "Mutterer", "Mumbler"; o un término del holandés, "lullen" = cantar en un tono bajo.

[NOTA: Muchos, que eran vendedores, comerciantes, artesanos, o trovadores, harían sus negocios y también predicarían, o testificarían en una forma tranquila cuando tenían la oportunidad. Sus mercancías a menudo incluían folletos o porciones de la Escritura ; sus cantos contenían la verdad divina y evangélica; y sus conversaciones eran con el fin de evangelizar.]

Walter Lolardo, un predicador elocuente, vino a Inglaterra predicando el evangelio hasta que murió quemado en 1320. Su influencia fue tan grande que el Rey, estando en guerra en Irlanda, tuvo que regresar inmediatamente a tomar medidas en contra de él. (De acuerdo a la forma "bondadosa" del principio constantiniano de la espada y el fuego.) Esto no era una falsa alarma, puesto que uno de sus historiadores, un contemporáneo, declaró que "más de la mitad de la gente de Inglaterra" habían llegado a ser seguidores de Lolardo y Wycliffe antes del final del siglo. Evidentemente, los remanentes del cristianismo primitivo, ganaron valor con el nuevo movimiento y se animaron a tomar una posición más abierta en favor de la verdad. También debemos recordar que entre muchos de los extranjeros en Inglaterra existían aquellos que secretamente mantenían el patrón neotestamentario. Estos Lolardos, siendo uno con los Valdenses en doctrina y relacionados por medio de la predicación de Walter, fueron neotestamentarios en sus principios.

Después de Walter Lolardo, surgió la gran "Estrella de la Mañana de la Reforma Británica ", John Wycliffe (1319-1384). El fue un sacerdote y erudito de la Iglesia Romana , pero avanzó mucho en la verdad neotestamentaria antes de morir. El comenzó a sostener que las Escrituras eran la única regla de la fe y la práctica y también sostuvo un concepto más primitivo de la iglesia. Wycliffe negó que los niños serían condenados si no se bautizaron y dijo que el bautismo sin una fe personal significaba nada; finalmente negó el poder del Papa. Treinta años después de su muerte, en el Concilio de Constanza (1415-1418), Wycliffe fue condenado, sus huesos fueron exhumados y quemados y sus cenizas esparcidas en el río Swift. Wycliffe vivió y murió en la Iglesia Romana , pero sus seguidores y aquellos que eran conocidos anteriormente como "Lolardos" tomaron su nombre y doctrina. Y esto último los condujo a la plenitud del cristianismo neotestamentario. El historiador Neal, que no era amigo de los Bautistas, escribió:

Si el mismo Wycliffe no siguió las consecuencias de su propia doctrina hasta su fin, sin embargo muchos de sus seguidores lo hicieron y por esto fueron hechos Bautistas ... Todos nuestros historiadores están de acuerdo al afirmar que la doctrina de Wycliffe se esparció extensivamente a través del país; de tal manera que según Knighton, un historiador contemporáneo, "más de la mitad de la gente de Inglaterra los abrazaron y llegaron a ser sus seguidores". (Neal's History of the Puritans, III, pp.329-330)

El resurgimiento del cristianismo neotestamentario de una manera abierta en Bretaña no pudo permanecer completamente escondido, y continuó hasta la Reforma Protestante. Mosheim reconoce: "Los Wycliffitas, aunque obligados a mantenerse en oculto no habían sido exterminados durante ciento cincuenta años de persecución." (Mosheim, citado por Christian, p.187) Estos Lolardos negaron el bautismo infantil y todas las otras tradiciones de Roma y se adhirieron a los principios del cristianismo primitivo de acuerdo con el patrón neotestamentario.

LA HERMANDAD BOHEMIANA Y LOS HUSITAS (Siglo 15)

Bohemia, ahora conocida como Checoslovaquia, es parte del Bosque Negro y la región montañosa de Europa del Este y Central. Esta vasta región aislada había proporcionado refugio para los disidentes aún desde la huida de Boii del yugo romano en los tiempos pre-cristianos (de ahí el nombre Bohemia).

La historia del cristianismo en Bohemia data desde los primeros tiempos. El apóstol Pablo predicó en el área de Llyricum, en la frontera con el pueblo eslávico del siglo primero. La evidencia revela que el cristianismo entró en esta área durante el primero y segundo siglo. En los primeros siglos, hay una información poco definida respecto al avance del cristianismo primitivo en Bohemia, aunque algunos de los Vaudois, que emigraron de la invasión de los Moros a España y Francia, evidentemente se establecieron en esta región (711-732). Durante los siglos octavo y noveno los Paulicianos o Bogomili, llegaron a esta región bajo la persecución de Theodoric (842) y las agitaciones posteriores (la migración de 970 a Thrace y a Europa y las persecuciones posteriores tanto de Bizancio como de Roma en los siglos 11 y 13). Gibbon, el historiador sostuvo que: "Ellos entraron en Europa en las Caravanas Alemanas". (Gibbon, Fall and Decline of the Román Empire) Los Albigenses entraron en esta región durante sus dispersiones de Francia en los siglos 12 y 13.

Del siglo once al siglo quince, la Hermandad Bohemiana , como eran conocidos, mantuvo una comunión cercana y fraternal ligada a otros grupos neotestamentarios en el Continente, especialmente con los Valdenses. Su país proporcionó un refugio y la nobleza llegó a ser su protectora. Por el buen sistema educacional de los Bohemianos, éstos llegaron a ser los maestros de los hijos de la nobleza. Evidentemente, existió una corriente constante de refugiados en Bohemia durante los tiempos de la Inquisición. Pedro de Valdo pasó sus últimos años predicando entre estos hermanos. Esta influencia antecedente debió haber tenido sus efectos fuertes sobre el pensamiento posterior de Jerónimo y Juan Huss.

La influencia de Wycliffe y de Huss fue muy grande. Los escritos de Wycliffe fueron traídos a Bohemia por varias posibles fuentes. Wycliffe fue tutor y amigo cercano de Ricardo II, rey de Inglaterra, cuya esposa fue Anne de Bohemia. Debido a esta relación, muchos estudiantes de Bohemia vinieron a estudiar a Inglaterra en la Universidad de Oxford. Quizás por la influencia personal de Anne, pero evidentemente debido a los alumnos expulsados (uno de ellos era Jerónimo de Praga, quien más tarde fue un gran líder y mártir en el movimiento), los escritos y la influencia de Wycliffe llegaron a Bohemia y a Juan Huss en la Universidad de Praga. Huss adoptó muchas de las doctrinas de Wycliffe aunque al igual que él, nunca dejó ni voluntaria ni realmente la Iglesia Romana. Huss enseñó y predicó estas doctrinas y fue subsecuentemente condenado en el Concilio de Constanza en 1415 y quemado por herejía. Jerónimo fue más tarde también quemado. No obstante, el movimiento "Husita" creció hasta el surgimiento de la Reforma Protestante. Hay evidencia de que la Hermandad Bohemiana (como los Lolardos en Inglaterra fueron identificados junto con los Wycliffitas) llegó a identificarse con el movimiento Husita hasta que formaron eventualmente una entidad. Este grupo solicitó a los Valdenses que ordenaran a sus ministros y sostuvieron una relación constante y cercana, sosteniendo conferencias y correspondencia con regularidad. Evidentemente, ellos, al igual que los Wycliffitas, fueron más allá que su líder, y llegaron a ser Bautistas (y probablemente bajo la influencia de la Hermandad Bohemiana ) como lo destaca Erasmo:

Los Husitas repudiaron todos los ritos y ceremonias de la Iglesia Católica ; ellos ridiculizaron nuestra doctrina y práctica y los dos sacramentos (ellos participaban tanto del pan y del vino, en forma contraria a la práctica romana, la cual excluía a los seglares del cáliz); ellos eligieron sus ministros de entre los seglares; no recibieron otra regla más que la Biblia ; no admitieron a nadie en su comunión sino hasta que fuera sumergido en agua o bautizado; y ellos se consideraban uno al otro sin distinción en rango para llamarse hermanos y hermanas. (Erasmus, citado por Christian, p.94 y Orchard, p.238)

Así pues, existieron en la región de Bohemia desde los primeros tiempos, un testigo y un testimonio para la verdad del Nuevo Testamento. Estas iglesias fueron iglesias neotestamentarias.

SUMARIO

El testimonio de la historia, aún por parte de los escritores protestantes y romanos, confirma el cumplimiento de la promesa del Señor Jesucristo de que Su Iglesia continuaría existiendo. Desde los días apostólicos hasta la Reforma Protestante existieron creyentes e iglesias neotestamentarias. Este no era un pequeño e insignificante remanente, sino podía ser numerado en cualquier tiempo en cientos de miles. La evidencia es indiscutible de que esta promesa no fue cumplida a través de la religión romana apóstata, sino a través de multitudes de creyentes e iglesias que habían luchado tenazmente por la fe que fue dada una vez a los santos.

Estos grupos diferentes no sólo se apegaron a los elementos esenciales de la verdad neotesta-mentaria (la salvación por gracia, el bautismo de los creyentes por inmersión y la libertad de la conciencia), sino también ... en obediencia al Nuevo Testamento ... fueron muy consistentes en otras áreas de la verdad concernientes a la Cena del Señor y la disciplina, las Escrituras como la única autoridad, y la simplicidad del gobierno de la iglesia primitiva. La mayoría de estos grupos (los Paulicianos, Albigenses, Valdenses) sostenían un punto de vista favorable a la predestinación. Mezeray, el historiador francés declaró:

No obstante los diferentes nombres, ellos pueden reducirse a dos, a los Albigenses y a los Vaudois, y estos dos sostuvieron las mismas opiniones de aquellos a quienes llamamos Calvinistas. (French History, p.278) A.A. Hodge el ilustre teólogo presbiteriano de Princeton, escribió:

El martirologio (lista de los mártires) del Calvinismo es preeminente en la historia de la iglesia. (Johnson's Encyclopaedia, I, p.733)

Los Valdenses, que fueron los santos sacrificados, cuyos huesos fueron esparcidos en las frías montañas Alpinas ... fueron todos Calvinistas. (Ibid.)

Los Lolardos, otro nombre para los Valdenses, los seguidores de Wycliffe, en el siglo catorce, estaban todos de acuerdo con Agustín. (NOTA: Solo en la gracia soberana y la predestinación, no en la política).

La antigua confesión valdesiana contenía declaraciones favorables a las verdades de la Escritura con respecto a la elección y la predestinación. De esta manera está trazado el linaje de la verdad del Nuevo Testamento, un rastro de sangre y sufrimiento, de fidelidad al Señor de la iglesia y a la Palabra de Dios. La perpetuidad de la Iglesia del Nuevo Testamento es un monumento grandioso y glorioso a la libre y soberana gracia de un Dios fiel.

(Tomado del libro "La Iglesia del Nuevo Testamento" por William R. Downing)

 

 

TEMUCO - CHILE