LA HISTORIA DE LA IGLESIA
DEL NUEVO TESTAMENTO

LA ERA IMPERIAL (313-476 D.C.)

Cronología
El Siglo IV
El Siglo V
La historia religiosa cambiada por el principio constantiniano
Los errores y herejías prominentes
Los grupos neotestamentarios de este periodo
Los Donatistas

 

La era imperial comenzó en el año 313 con el Edicto de Milán, el cual reconoció al cristianismo como una religión legítima (en realidad, una religión favorecida por Constantino). Esta época duró hasta el año 476 cuando el Imperio Romano cayó. Durante la era anterior, el cristianismo dio un salto del coliseo al trono; y se fortalecía a la vez que el trono se debilitaba. Aunque este cristianismo no era como aquel del Nuevo Testamento, más bien, era un sistema religioso a semejanza del Estado y desprovisto de cualquier característica neotestamentaria o vitalidad espiritual. Con su poder constantiniano, los perseguidos se habían convertido ahora en los perseguidores; sacrificando e intercambiando la espada del Espíritu por la espada del Estado.

LA CRONOLOGÍA

EL SIGLO CUARTO

284-305 El reinado de Diocleciano
303 El comienzo de la gran persecución de los creyentes por parte de Diocleciano 306-
323 Los reinados de Constantino y Licinio "Augusto"
312 El cisma de Donato en el norte de África
313 El Edicto de Milán, el cristianismo fue reconocido como una religión autorizada
314 El Concilio Eclesiástico de Aries, presidido por Constantino como un "Emperador Cristiano", estableciendo así un precedente y el comienzo del "Principio Constantiniano"
314-336 Silvestre I, obispo de Roma y contemporáneo de Constantino; estos dos
hombres establecieron la "Iglesia Estatal"
318 Comienzo de la Controversia Arriana
323 Constantino derrota a Licinio en Adrianópolis y llega a ser el único César del
Imperio
325 Constantino preside el Concilio de Nicea, convocado para argumentar con Arrio;
formulación del Credo de Nicea
330 Constantino cambia la capital de Roma al Este (a Bizancio, renombrándola la
Nueva Roma o Constantinopla; lo que es ahora Estambul)
336 La muerte de Arrio; exilio de Atanasio
337 Constantino es bautizado en su lecho de muerte
341 El Concilio de Antioquía
343-378 Persecución de cristianos en Persia por parte de Shapur II 361-363 El reinado de Juliano al Apóstata, quien intentó revivir la vieja adoración pagana de Roma
362-381 La Controversia del Apolinarismo 373 La muerte de Atanasio (293-373)
379 La muerte de Basil (329-379) 389 La muerte de Gregorio Nazianzen (329-389)
393 El Concilio de Hippo; la canonización completa y final de las Escrituras
398 La muerte de Ambrosio (340-398).

EL SIGLO QUINTO

404 La versión latina de Jerónimo
405 El concilio en Cartago en contra de los Donatistas
407 La muerte de Juan Crisóstomo (354-407)
411-415 La Controversia Donatista ; el debate con Agustín; persecución
415-416 La Controversia Pelagiana 420 La muerte de Jerónimo (340-420) 428-444 La Controversia Nestoriana
430 La muerte de Augustín (354-430)
431 El Concilio Ecuménico en Efeso convocado para argumentar con Nestorio
444-451 Las controversias de Monofisismo y Eutiquianismo
449 Los Anglos y los Sajones invaden Bretaña
451 El Concilio Ecuménico de Calcedonia
452 León I, obispo de Roma, impidió que Atila el Huno atacara Roma
453 La muerte de Atila el Huno
455 Los Vándalos saquean Roma
461 La muerte de Patrick (389-461)
476 La caída de Roma y el Imperio del Oeste.

LA HISTORIA RELIGIOSA CAMBIADA POR EL "PRINCIPIO CONSTANTINIANO"

Después de la abdicación de Diocleciano (305), hubo tres rivales por el trono: Majencio, Licinio y Constantino. Majencio ya había tratado de propagar a los antiguos dioses romanos (paganos), y Constantino no tenía ninguna esperanza de ganar el apoyo del pueblo propagando a los mismos. Por eso Constantino se puso del lado del Dios de los cristianos en un intento de inspirar a sus tropas con confianza y ganar la simpatía y poder del cristianismo. El dijo haber visto una visión de una cruz en el cielo con el lema, "Hoc signo vinces" (Por esta señal vencerás). Es evidente de su vida y actos subsiguientes, que esto fue un truco político con el intento de unir y avanzar su campaña para el poder y supremacía. Majencio fue derrotado y Constantino y Licinio llegaron a ser co-emperadores del Imperio. En el año 323 Constantino derrotó a Licinio y quedó como único gobernante.

Como político, Constantino se dio cuenta de la necesidad vital de una religión para poder unir el Imperio (el cual fue una sociedad sacralista). Para asegurar esto y de acuerdo con Silvestre I, obispo de Roma, hizo que el cristianismo (ya en su forma apóstata o católica) fuera la religión estatal. Sin embargo, Constantino continuó como el "Pontífice Máximo" o el sumo sacerdote de la religión romana (un título mantenido por cada emperador romano como la personificación del Estado). El, inmediatamente, ejerció el poder tanto en lo civil como en lo religioso, presidiendo el Concilio de Arles y más tarde en Nicea.

El partido católico (es decir, el sistema eclesiástico apóstata, el cual se había desarrollado gradualmente en el segundo y tercer siglo - mediante el Eclesiasticismo, la regeneración bautismal, la falta de disciplina, la mundanalidad y la tendencia de hacerse según el modelo estructural del Estado) fue subsidiado por el Estado Romano. Constantino trató, por medios políticos y después por medios civiles, de lograr que todos los ciudadanos (y las otras iglesias) se conformaran a la Iglesia Estatal. Esto fue el establecimiento del "Principio Constantiniano" o la unión de la Iglesia con el Estado, una mezcla (híbrida), estéril, carente de vida y espiritualidad. A este sistema se le dio el poder de obligar a los hombres a que obedecieran, supuestamente para el "bien" de sus almas. Este principio cambiaría para siempre el carácter del "cristianismo" popular y la historia de la iglesia. Los creyentes e iglesias que mantenían tenazmente el patrón del Nuevo Testamento serían perseguidos por el magistrado civil, bajo la autoridad de la Iglesia de Roma y más tarde bajo las "iglesias" protestantes.

LOS ERRORES Y HEREJÍAS PROMINENTES

Antes de la época de Constantino y el Edicto de Milán (313), los errores del Eclesiasticismo, la regeneración bautismal y los primeros intentos de bautizar a los infantes habían caracterizado a las iglesias apóstatas. Con el establecimiento de una iglesia estatal, estas herejías ya existentes llegaron a ser más pronunciadas, y se desarrollaron más, con más elementos de la antigua religión romana y del paganismo, llegaron a ser parte del sistema católico.

Primero, el desarrollo gradual del Eclesiasticismo eventualmente se centró en la persona del obispo de Roma quien llegó a ser el "Papa" o "Padre" de la iglesia. Los obispos de Roma gradualmente asumieron el título de "Obispo Universal" una posición que hizo al Papa una copia religiosa (el complemento) del Emperador. Cuando Constantino cambió la capital al Este (330) la importancia y la gloria que una vez caracterizó a Roma, fueron poco a poco transferidas (primero en pensamiento y luego en realidad) a la Iglesia de Roma. A la vez que la "Roma Pagana" declinaba y finalmente dejaba de existir, la "Roma Eclesiástica" surgía para tomar su lugar. La Iglesia de Roma llegó a ser la Roma pagana "bautizada".

Segundo, el "cambio constantiniano" causó que el cristianismo retornara á una mentalidad pre-cristiana "un sacralismo cristiano", una sociedad monolítica unificada por una religión común la cual era mantenida a la fuerza. Cualquier secta que era distinta, era considerada una amenaza no solo para la "Iglesia Estatal" sino también para el Estado. La "Iglesia" ahora tenía el poder de coerción.

Tercero, en este período se desarrolló la adoración de imágenes y la veneración de supuestas reliquias religiosas, siendo el resultado de la asimilación de principios paganos en el sistema religioso que ya era apóstata.

Cuarto, se completó el principio del sacerdotalismo. El concepto neotestamentario del pastor fue cambiado por el principio pre-cristiano de un sacerdocio. La salvación llegó a ser en naturaleza puramente sacramental. Dondequiera que había un sacerdote para administrar (manipular) los sacramentos, allí estaba la "Iglesia".

Con la salvación por medio de sacramentos o rituales, con una sociedad sacralista en donde cada miembro o ciudadano era también un miembro de la "Iglesia"; se perdieron completamente todas las distinciones neotestamentarias. Los principios neotestamentarios de una mem-bresía regenerada (corpus christi) habían sido reemplazados por una iglesia cuyos miembros se componían de toda la sociedad, sin importar su estado espiritual (corpus christianum o corpus mixtum). La disciplina neotestamentaria llegó a ser imposible y el sistema crecía cada vez más corrupto y libertino. Sin embargo, hubo miles que no se asociaron con este sistema apóstata sino que prefirieron soportar la amarga persecución y sostener la "fe que fue dada una vez a los santos".

LOS GRUPOS NEOTESTAMENTARIOS DE ESTE PERIODO

El cristianismo británico primitivo

Los creyentes e iglesias que creyeron en los principios del Nuevo Testamento existieron a través de la civilización occidental. El "cristianismo" romano no llegó a tierras británicas sino hasta 597, con Austín bajo el poder del papa Gregorio I. Bretaña fue la casa de muchas iglesias y creyentes verdaderos en los primeros 6 siglos. Las grandes obras de Patrick fueron llevadas a cabo más de un siglo antes de que los primeros elementos de la religión romana fueran conocidos en las Islas Británicas. La evidencia histórica nos muestra a Patrick como un cristiano neotestamentario que sostuvo tenazmente los principios neotestamentarios.

[NOTA: Patrick fue tomado por los piratas como mozo y vendido como esclavo en Irlanda. Después de seis años, él escapó y regresó a Bretaña para más tarde regresar como un misionero. Su ministerio fue grandemente bendecido por Dios. El bautizó personalmente como a 12,000 conversos y estableció 365 iglesias y ordenó a un obispo o pastor para cada asamblea. Patrick no era católico romano sino un cristiano primitivo. Esto es evidente por lo siguiente: (1) Roma todavía no había enviado a sus sacerdotes o emisarios a Bretaña. Ellos no llegaron sino hasta 136 años después de la muerte de Patrick. Multitudes de creyentes británicos defendieron su fe neotestamentaria y negaron la fe pagana a la cual querían que se convirtieran. Ellos fueron forzados a someterse, por lo menos en parte, por el Concilio de Whitby en el año 664. (2) Patrick solo bautizó (por inmersión) a los creyentes. (3) El sostuvo una simple forma de gobierno eclesiástico de acuerdo al Nuevo Testamento, un pastor por cada iglesia, sin ninguna jerarquía eclesiástica. (4) El enseñó la simplicidad de la Cena del Señor de acuerdo al Nuevo Testamento.]

El cristianismo primitivo floreció en Gales y a través de Bretaña en los primeros seis siglos. El arzobispo Usher (1581-1656) miembro de la Asamblea de Ministros de Westminster, escribió:

"Tenemos la razón más fuerte para concluir que estas islas disfrutaron de la bendición de una piedad pura iluminada, tal como nuestro Salvador enseñó, libres de la contaminación de los dogmas ociosos de la Iglesia Romana ", (citado por J. Davis, History of the Welsh Baptists, p.18) El venerable Bede (673-735), conocido como el "padre de la historia de la iglesia", escribió:

Los Británicos preservaron la fe, la cual habían recibido, sin corrupción y completa, en paz y tranquilidad hasta los tiempos del Emperador Diocleciano. (citado por Jarrell, p.18; NOTA: En el tiempo de la persecución de Diocleciano, muchos huyeron a las montañas de Gales para refugiarse.) Francis Thackeray escribió con respecto al establecimiento del cristianismo en Bretaña:

Tenemos razón para creer que el cristianismo fue predicado en ambos países, Galia y Bretaña, antes del fin del primer siglo. El resultado de mis investigaciones personales me ha llevado a la convicción de que cerca del año 60 D.C., en los tiempos de San Pablo, una iglesia existió en Bretaña, (citado por Jarrell p.317)

Evans, un historiador bautista, tocante al cristianismo primitivo en Gales escribió:

"Los escritores en ambos lados del Atlántico reclamaban para Gales el honor de haber retenido las ordenanzas primitivas de la iglesia más allá que cualquier otra nación de Europa. Alejados de la influencia de Roma, la autoridad de los ambiciosos y mundanos pontífices no fue confesado en Gales hasta cerca del año 600 D.C. y antes de aquella fecha la corrupción de la iglesia occidental no había penetrado la fuerza de ese país." (Evans, Early English Baptists I, pp.2-3)

Jonathan Edwards, el gran filósofo y teólogo americano, escribió: ".... una gran parte de las iglesias en Inglaterra, Escocia y Francia retuvieron la antigua pureza de la doctrina y adoración, mucho más tiempo que otros." (Edwards, Works, p.569)

Los Montañistas y los Novacianos

Estos dos grupos "protestantes" (estas fueron solo designaciones de elementos dentro del rango del cristianismo primitivo que todavía retenía los principios del Nuevo Testamento) continuaron con este sobrenombre hasta el siglo VIII, establecidos en Asia Menor y el Norte de África y Europa.

El cristianismo neotestamentario en la civilización occidental

Extendiéndose más allá y a través de los límites de la civilización occidental (es decir a los límites de la India , dentro de África y dentro del noreste de Europa) el cristianismo primitivo continuó existiendo apartado del sistema romano. Los creyentes e iglesias que habían huido en los tiempos de las persecuciones de la Roma pagana todavía mantenían la verdad en los valles apartados y las regiones montañosas de Europa. Dentro de los límites del Imperio Bizantino que estaba en expansión (el Imperio con su capital en Constantinopla) había situado grandes fortalezas del cristianismo neotestamentario en las montañas de Taurus, al sureste del Mar Negro y dentro de Siria. Los cristianos neotestamentarios quienes continuaban con las doctrinas primitivas se podían contar por muchos miles.

Los Donatistas (siglos IV-VII)

El centro de la controversia donatista fue Cartagena en el norte de África en el siglo IV y principios del siglo V (aunque los elementos habían existido desde el final de la persecución diocleciana en el año 305). La controversia fue esencialmente la misma, como las controversias Montañistas y Novacianas que la precedieron. La controversia se centró en la naturaleza de la iglesia y la membresía regenerada. Cuando Mensurius, un obispo controversial, fue ordenado, una división tuvo lugar en la iglesia de Cartagena. La controversia se esparció a través del norte de África. En una discusión hubo una asistencia de 400 obispos o pastores donatistas. Donato cuyo nombre fue dado a este movimiento, llegó a ser el prominente líder en el año 311.

[NOTA: Debemos recordar que estos hombres eran líderes de movimientos que los antecedían. Estas protestas eran las manifestaciones apologéticas del cristianismo neo-testamentario, y no grupos que se originaron de la conducción de personajes. Hay que tomar en cuenta que hubo "Novacianos" antes de Novaciano y Novato, "Montañistas" antes de Montano y "Donatistas" antes de Donato etc.]

Aunque los Donatistas se localizaron en el norte de África, su influencia se esparció hasta el Atlántico, a través de Europa y a través del Imperio, junto con la influencia de los Montañistas y Novacianos que les precedieron. Los nombres fueron incidentales; la controversia era siempre la misma.

La controversia donatista llegó a su climax en los años 411-415 en una gran confrontación con Agustín, obispo de Hipona. Antes de Agustín nadie había enfrentado exitosamente a los Donatistas. Agustín, un constantiniano y sacralista, mantuvo la supremacía del partido católico y procuró unir a la "iglesia" a la fuerza "si era necesario". Agustín basó sus argumentos en los principios de "coerción" del Antiguo Testamento y también la parábola de la semilla en el campo (Mateo 14:24-30) y la de la cena y los sirvientes (Lucas 14:23). El dijo que la declaración "fuérzalos" (Lucas 14:23) significaba "coerción". El magistrado civil, por supuesto se inclinó en favor de Agustín en el debate. Los Donatistas estuvieron sujetos a restricciones rigurosas. Kurtz da un informe del debate y los resultados:

En el año 400 D.C. Agustín, obispo de Hipona, empezó sus incansables ataques en contra de esta secta... Agustín, quien al principio mantuvo que la fuerza no debería ser usada en asuntos de la fe, fue movido por el persistente fanatismo obstinado e insensato de sus oponentes para que cambiara su opinión y confesara que para restaurar a tales herejes a la "iglesia" y a la salvación, fue necesario mostrarse violento. Un sínodo en Cartagena en el año 405 D.C. fue convocado por el Emperador Honorio para tomar procedimientos en contra de esta secta obstinada. El sínodo resultó en que multaron a los Donatistas, deportaron a su clero y tomaron posesión de sus templos. Agustín renovó el desafío de una disputa pública. Los Donatistas fueron forzados por el emperador a registrarse en una lista. De este modo acontecieron los tres días de "Callatio cum Donatistas" en el año 411 D.C. en Cartagena. Ahí aparecieron 279 pastores donatistas y 286 obispos católicos. Petitian y Primian fueron los principales oradores del lado de los Donatistas, Agustín y Aureliano de Cartagena en el otro lado. El comisionado imperial dio la victoria a los católicos. En vano los Donatistas apelaron. En el año 414 D.C. el emperador declaró que ellos habían perdido todos los derechos civiles y en el año 415 D.C. él amenazó a todos los que asistían a sus juntas con la muerte. (Kurtz, Church History, I pp.395-396) Las doctrinas distintivas de los Donatistas eran iguales a las de los Montañistas y Novacianos, y a las doctrinas del cristianismo primitivo. Crespin, un historiador franco-romano, estableció que ellos sostuvieron:

Primero, la pureza de los miembros de la iglesia, asegurando que ninguno debería ser admitido en la iglesia, sino tales como creyentes visibles y verdaderos. Segundo, la pureza de la disciplina de la iglesia. Tercero, la independencia de cada iglesia. Cuarto, ellos bautizaron otra vez a aquellos cuyo bautismo había una razón para dudar. Consecuentemente fueron llamados "Rebautizadores" y "Anabautistas". (citado por John T. Christian, "A History of the Baptists", I p.45)

Los Donatistas fueron el primer grupo distinto del Nuevo Testamento que recibió abierta y completamente los efectos destructivos del principio "Constantiniano" de la Iglesia Estatal y así fueron los primeros en declarar la libertad de la conciencia o la libertad del alma. Donato mismo declaró a los comisionados imperiales: "Quid est imperatori cum ecclesia?" (¿Qué tiene el emperador que hacer con la iglesia?)

Lo que distingue al presente caso es la reacción, (procediendo directamente de la esencia de la iglesia cristiana) en contra de la confusión de los elementos eclesiásticos y políticos; en cuya ocasión, por primera vez, las ideas de las cuales el cristianismo (que era opuesto a la religión papal del Estado) había primero hecho a los hombres distintivamente conscientes, llegaron a ser un objeto de contención dentro de la iglesia cristiana misma; las ideas tocante a los derechos humanos universales e innegables, tocante a la libertad de la conciencia, tocante a los derechos de la convicción religiosa libre. (Neander, General History of the Christian Religión and Church, III p.258)

Tocante al gobierno de la iglesia, Long, un historiador Episcopal escribió: "Los Donatistas rehusaron la liturgia católica y establecieron una forma más congregacional". Long estableció otra vez que los Donatistas "rehusaron el bautismo infantil". Así es como los Donatistas han demostrado históricamente ser creyentes e iglesias neotestamentarias.

¿Cuál fue su semejanza o relación con otros grupos antiguos o más modernos? Merivale declaró: "Ellos representaron la misma posición como los Montañistas y Novacianos". Osiander escribió que: "Nuestros modernos Anabautistas son iguales a los antiguos Donatistas". Puller, el historiador episcopal, declaró que "los Anabautistas son los antiguos Donatistas". Heinrich Bullinger, el reformador, escribió que "los Donatistas y los Anabautistas sostuvieron la misma opinión". Hernán Lincoln, profesor de Historia eclesiástica en el Seminario Teológico de Newton, escribió que:

"Los Donatistas sostenían ... muchos de los principios los cuales eran considerados como axiomas por los Bautistas modernos. Ellos sostenían una libertad de conciencia absoluta, la separación de la iglesia y el Estado y una membresía regenerada en la iglesia. Estos principios junto con su práctica uniforme de inmersión, los hizo tener cierta afinidad con los Bautistas." (citado por Jarrell, p.105).

(Tomado del libro "La Iglesia del Nuevo Testamento" por William R. Downing)

 

 

 

TEMUCO - CHILE